El Periódico del Azulejo | Lunes, 22 de enero de 2018

10:23 h. INDUSTRIA

La nueva tasa de residuos para el azulejo, vigente desde julio

La patronal Ascer entiende que no restará competitividad, pero demanda más apoyo y menos trabas fiscales

Á. BAEZ (el Periódico Mediterráneo) 21/12/2017

El pleno de Les Corts aprobó ayer la ley de acompañamiento de los presupuestos de la Generalitat para 2018 en el que se incluyó in extremis el nuevo impuesto a la eliminación de residuos, que afecta de manera directa a la industria castellonense del azulejo. Con esta medida, que comenzará a aplicarse el 1 de julio del próximo año, la Administración autonómica espera recaudar en el primer medio año una cantidad que ronda el millón de euros.

El nuevo canon, aprobado a raíz de una enmienda de última hora impulsada desde las filas de Podem, contó con los votos favorables de los partidos que conforman el Pacte del Botànic y el rechazo del Partido Popular, Ciudadanos y el grupo de no adscritos.

Este nuevo impuesto, duramente criticado por la patronal Ascer el pasado martes, volvió ayer a aglutinar el reproche de representantes y técnicos de empresas, que dijeron sentirse «agraviados» con esta medida. Al respecto, recordaron cómo la tasa turística finalmente ha quedado postergada tras un periodo de consultas al sector, con informaciones previas que no se han dado en esta ocasión con el canon sobre la eliminación de residuos en vertederos e incineración.

PRODUCTIVIDAD Y EMPLEO

Los costes para el sector cerámico rondarán el millón y medio de euros al año, según las primeras estimaciones de Ascer, aunque el nuevo impuesto no afectará de manera significativa a la capacidad competitiva de un sector que hasta septiembre había logrado crear más de 700 nuevos puestos de trabajo y no ha parado de crecer, según esgrimió el vicepresidente de la patronal, Vicente Nomdedéu.

Lo que el sector reclama y «echa más en falta son medidas de apoyo efectivas mientras que sobran las trabas impositivas», según indicó Pedro Riaza, secretario general de la Asociación Española de Fabricantes de Azulejos y Pavimentos Cerámicos.

Las empresas sí se sienten especialmente molestas por la falta de información previa de una medida que, sin bien en un principio se barajó, finalmente quedó aparcada del debate político a mediados de año, por lo que su aprobación ha sorprendido negativamente al sector azulejero.