El Periódico del Azulejo | Sábado, 23 de junio de 2018

10:24 h. DECORACIÓN

Las piezas cerámicas extrafinas, una propuesta al alza

CERASPAŃA 07/03/2018

La cerámica es, en esencia, un material tridimensional. Tradicionalmente, los fabricantes azulejeros ofertaban en sus catálogos multitud de formatos y tamaños jugando siempre con dos de las dimensiones: el largo y el ancho. Así, encontrábamos infinidad de referencias y tamaños que se adecuaban a su colocación en cualquier espacio. Hace ya unos años que la tercera dimensión ha entrado en juego, multiplicando las opciones a la hora de proyectar.

La tendencia imperante en el Tile of Spain es a adelgazar las piezas, pasando de unos grosores estándar de alrededor de 8 mm a espesores que pueden ir de los 5 mm a los 3,5 mm. Esta es una evolución natural de la cerámica y que redunda en múltiples beneficios tanto para el consumidor final, como para el medio ambiente.

La cerámica de espesor mínimo ofrece multitud de posibilidades, se trata de un material indicado tanto para obra nueva, como para la rehabilitación, donde se reduce considerablemente la inversión del proyecto gracias a que permite realizar un sobre-alicatado que elimina la necesidad del arranque y el tratamiento de la cerámica a sustituir. Su peso ligero facilita también su transporte y manipulación en obra.

Además, en muchas ocasiones la cerámica delgada o fina va ligada a un gran formato (piezas de 300x100 cm) lo que le confiere de una gran versatilidad. Gracias a la introducción de la tecnología de prensado por laminación, hoy es posible producir un gres porcelánico de grandes dimensiones llegando incluso a los 1000x3000 mm y un grosor extrafino, de hasta 3,5 mm, que mantiene las propiedades mecánicas y estéticas propias del gres porcelánico.

Estas láminas cerámicas nos permiten proyectar estancias totalmente integradas. No sólo se revisten paredes y suelos, también puertas o armarios que quedan integrados en los ambientes, haciéndose prácticamente “invisibles”. Baños y cocinas alicatadas y amuebladas con un único material, que además es higiénico, inalterable y altamente resistente.

Para mobiliario o revestimientos interiores se pueden utilizar láminas de 3 mm, mientras que para su uso en pavimentos (interiores y exteriores) y revestimientos exteriores (como fachadas ventiladas) lo aconsejable es utilizar piezas de 6 mm.

En cuanto a los tratamientos superficiales, podemos encontrar todo tipo de acabados: desde las piezas con color en masa, a pulidos ultrabrillantes e incluso decoraciones digitales. Además al tratarse de gres porcelánico gozan de las ventajas propias del material: alta resistencia frente a las manchas y el rayado, facilidad de limpieza y mantenimiento y alta resistencia a los cambios de temperaturas.

La sostenibilidad de esta cerámica es evidente: menor cantidad de materias primas utilizadas, disminución de la energía necesaria para cocer las piezas, menor peso y gasto en transporte…
También encontramos la corriente opuesta, con piezas porcelánicas de doble espesor que suman a las extraordinarias cualidades técnicas del porcelánico, la alta resistencia a la rotura gracias a sus 20mm de espesor y que las hacen especialmente idóneas para su uso en exterior.

La propuesta de colocación en estos casos es o una colocación tradicional, ideal para zonas exteriores, tanto privadas como de uso público, que requieran de grandes prestaciones técnicas y mecánicas; o a modo de pavimento elevado registrable.

El pavimento elevado registrable es la solución ideal para aquellos suelos cuyo planteamiento constructivo exige cubrir una abundancia de instalaciones, cuyo mantenimiento o revisión pueda ser frecuente. También es sumamente útil en espacios de exterior facilitando el drenaje en caso de lluvia, evitando encharcamientos y facilitando la reutilización del agua que se filtra.

El sistema constructivo consiste en una plataforma de paneles apoyados sobre unos pedestales regulables (plots), creando así una cámara vacía que facilita la instalación y manipulación de todo tipo de instalaciones en edificaciones. Otras ventajas son: menor coste de colocación al no ser necesario personal de alta cualificación; fácil y limpio de colocar al no precisarse colas adhesivas; fácilmente desmontable y reutilizable; etc…

Ya sea disminuyendo como aumentando su espesor, la cerámica amplía de nuevo hasta el infinito las opciones de uso.