+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico del Azulejo:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

DISEÑO / DESIGN

Soluciones Bulthaup para cocinas pequeñas / Bulthaup solutions for small kitchens

 

bulthaup Barcelona Bach 7 - Jordi Folch

03/10/2018

Las revistas de arquitectura e interiorismo suelen presentar imágenes de amplias cocinas que, con sus grandes islas, columnas de electrodomésticos o vastos módulos de almacenamiento, ocupan espacios enormes: por lo general, asociamos el tamaño de un espacio con el privilegio. Pero se trata de una visión limitada de una realidad bastante más compleja. Más allá de las imágenes que pueblan nuestros sueños de la casa ideal, existe toda una serie de condicionantes concretos, que sin embargo no tiene por qué implicar el que tengamos que renunciar a la máxima calidad, estética y ergonomía dentro del espacio que habitamos, independientemente de sus dimensiones.

En la vida contemporánea hay tantas formas de vida y de vivienda como individuos con sus necesidades específicas. Por ello, una buena planificación debe adaptarse al espacio disponible. En última instancia, lo importante en una cocina es la calidad: calidad de los materiales con los que está elaborada, calidad de sus guías, bisagras y tiradores o la ergonomía y estética de un diseño no sujeto a modas pasajeras y que aproveche al máximo el espacio disponible. 


Algo, en suma, que se traduce en durabilidad y en el placer que proporciona su uso en el día a día. Por ello, el tamaño no es esencial, porque, como dice la regla de oro del buen diseño, la belleza de un producto es algo sutil que responde a su adaptación a la función para la que ha sido concebido.

Vivimos en sociedades urbanas donde el espacio es escaso y las viviendas reducidas. Ya se trate de primeras viviendas de parejas en los inicios de su trayectoria profesional, que sin embargo valoran la calidad de su cocina aunque tal vez más adelante cambien de hogar o amplíen el existente; de estudios en el centro de las grandes capitales del mundo con gran presión inmobiliaria, donde personas de alto poder adquisitivo viven solas; o de espacios transformados, concebidos originalmente para otros usos, en los que la cocina ocupa una zona menor —como puede ser el estudio de un artista o artesano tipo loft. O incluso de viviendas que, a causa de los condicionantes de la arquitectura ya existente, como, por ejemplo, edificios históricos no modificables, se ven obligadas a situar la cocina en espacios reducidos.
 
Para todas estas situaciones, como para tantas otras, bulthaup, siempre en primera línea a la hora de dar respuestas a las cambiantes necesidades de la vida contemporánea, con sus diferentes líneas de productos: b3, b2, b1 y b Solitaire, aporta soluciones que se adaptan perfectamente a esos espacios reducidos, sin por ello perder de vista en ningún momento lo esencial. 
Pues, por mucho que cambien las condiciones de vida, seguimos siendo seres gregarios que buscan la compañía de los amigos y la familia y a los que les gusta reforzar esos lazos compartiendo una buena comida sentados alrededor de una mesa e intercambiar experiencias e ideas en una larga y animada sobremesa.
Proyectos:

Primera foto: bulthaup Barcelona Bach 7

Fotógrafo: Jordi Folch

 

Segunda foto: bulthaup Algarve (Tavira, Portugal)

Fotógrafo: Nuno Fervereiro

 

Tercera y cuarta foto: bulthaup Denia

Fotógrafa: Maite Piera

 

Quinta foto: bulthaup Girona

Fotógrafo: Xavi Juanola

 

Sexta foto: bulthaup Lleida

Fotógrafa: Tania Freixanet

Architecture and interior design magazines tend to present us with images of huge kitchens with long islands, tall appliance units and vast storage cabinets that occupy large spaces: more often than not, we associate size with privilege. But that happens to be a limited view of a considerably more complex reality. Beyond the images of ideal homes that inhabit our dreams, there are countless circumstances which determine in our specific situations–yet that doesn’t imply that we have to forgo the highest quality, aesthetics, and ergonomics in the space we live in, regardless of its size.

In today’s world, there are as many lifestyles and types of homes as individuals with their particular needs. Accordingly, sound design has to adjust to space that is available. Ultimately, what matters in a kitchen is its quality: the quality of the materials it’s made with; the quality of the runners, hinges and handles in its cabinets; the ergonomics and aesthetics of a design that transcends passing trends and taps the full potential of the available space. 

And all of this results in durability and the pleasure provided in the kitchen's everyday use. Therefore, size is not essential; following the golden rule of good design, the beauty of a product is a subtle matter, and depends on its fulfillment of the function for which it was conceived.

We live in urban societies where space is precious and homes are small. It may be the first apartment of a couple in the early stages of their careers–people who happen to value the quality of their kitchen even knowing that they are likely to renovate or move in the future; a downtown studio in one of the world’s leading cities with a huge demand for residential space, where a high-income individual lives alone; or a refurbished space that was originally conceived for a different use, where the kitchen occupies a small area—as in the loft studio of an artist or an artisan. Or it could be a dwelling in a landmark building where regulations restrict any changes to the existing architecture and the kitchen must be placed in a small area.
 
For all these situations, as for so many others, bulthaup is at the forefront of a response to the changing needs of our contemporary society. With its different product lines–b3, b2, b1 and b Solitaire–the brand provides solutions that adapt perfectly to these small spaces without losing sight of what is essential at any time. 

Because no matter how our lifestyles change, we continue to be gregarious beings who seek the company of family and friends and enjoy strengthening those bonds by sitting around a table, sharing a good meal, and exchanging experiences and ideas in the course of a long, lively evening.

Nº 217 - Septiembre de 2018
Edición en PDF de El Periódico del Azulejo

Consulta cuando quieras la edición en Papel desde el lector de PDFs.

Pulsa aquí

 
 
Escribe tu comentario

Para escribir un comentario necesitas estar registrado.
Accede con tu cuenta o regístrate.

Recordarme

Si no tienes cuenta de Usuario registrado como Usuario de El Periódico del Azulejo

Si no recuerdas o has perdido tu contraseña pulsa aquí para solicitarla