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DISEÑO / DESIGN

Una cocina con luz e historia en el Algarve / Light and history in the Algarve

 

Una cocina con luz e historia en el Algarve - EL PERIÓDICO DEL AZULEJO

23/10/2018

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En el centro histórico de Tavira, cerca del Rio Gilão, se levanta un edificio del siglo XIX que hoy acoge una vivienda luminosa, confortable, de líneas claras y atmósfera diáfana en la que bulthaup conforma el corazón del hogar. Sin embargo, conserva resonancias de otros tiempos. El poeta y periodista Isodoro Manuel Pires, nacido justo antes de iniciarse el siglo XX, habitó largos años el palacete, cuya planta baja albergaba la imprenta del periódico Povo Algarvio, del que era propietario junto con su hermano. Pero hace ya décadas que el olor a tinta desapareció y el silencio sustituyó el traqueteo de la linotipia. El edificio esperaba una nueva vida.
 
Espacios con resonancia
Hay casas cuyas resonancias transmiten una intensidad singular, y cuando el matrimonio que hoy habita la vivienda se encontró con la propiedad, lo que había sido una creciente fascinación por Tavira se convirtió en el firme propósito de reformar el antiguo palacete para convertirlo en su residencia permanente. A continuación, tras llamar a un teléfono anotado al azar paseando frente a una obra cercana, se potenciaron las resonancias: la afinidad con la arquitecta Ambra Zotti, de Superflashstudio, permitió seguir un concienzudo proceso de preparación de la obra, desde la concepción de los nuevos espacios interiores hasta su encaje con los requisitos de una construcción catalogada y protegida por su alto valor arquitectónico.

Se restauraron las fachadas, se rehicieron las carpinterías respetando el estilo original, y se conservó, como guiño al pasado, la placa con el logotipo del periódico del que en otros tiempos fue sede.

Desde la entrada principal en la planta baja, en penumbra, arranca la escalera de piedra original. Cuando alcanzamos el rellano de la planta intermedia, la luz natural baña el espacio. Es aquí donde arranca una nueva escalera volada, de líneas claras, que la une con el tercero y último piso; desde este, iluminado por un gran lucernario, una barandilla se abre desde la entreplanta, asomándose a la zona de doble altura del salón-comedor-cocina.

El lugar de encuentro: la cocina bulthaup
Es este ámbito de dos alturas el centro neurálgico del luminoso hogar. La luz natural desciende a raudales sobre la zona dominada por el salón. Pero el gran espacio diáfano, con su pavimento de baldosa hidráulica en cálidos tonos anaranjados que recrean motivos tradicionales del Algarve, alcanza hasta la cocina bulthaup. Allí, a resguardo de la escalera, se ha creado un rincón más recogido, un lugar donde sentarse a charlar, a cocinar o a ver pasar la vida a través de las recias ventanas de madera.

El espacio disponible para la cocina era limitado, pero la solución ofrecida por el equipo de bulthaup Citrina, Tavira, en consonancia con Superflashstudio, concentra todo lo esencial –cocción, agua, electrodomésticos– en un gran frente mural en el que el tono gris platino de los módulos hallan su contrapunto en el panel mural del nicho y los marcos laterales, de un gris pedernal más oscuro que aporta profundidad al conjunto.

A su derecha, una isla colocada junto al tabique de vidrio de la escalera ofrece una zona de trabajo y almacenamiento adicional, delimitando a la vez el espacio de la cocina. En el centro, una mesa de madera maciza es el punto de encuentro de la familia y los amigos con quienes comparten cenas, comidas, recuerdos, planes, calma y alegrías. Ahora, la vida es más luminosa.  

In the historic center of Tavira, near the Gilão River, a 19th-century building now encloses a light-filled, comfortable residence with clean lines and an airy open plan in which bulthaup shapes the heart of the home. Yet, at the same time, the walls still resonate with times past. The poet and journalist Isodoro Manuel Pires, born just before the 20th century, spent many years in the townhouse the ground floor of which was occupied by the print shop of the Povo Algarvio newspaper, which Pires co-owned with his brother. But the scent of ink vanished decades ago, and silence replaced the clatter of the linotype machine. The building stood quietly awaiting a new life.
 
Spaces with resonance
There are spaces whose resonance conveys a unique intensity, and when the couple that now inhabits this home came across the property, what had begun with a growing fascination with Tavira became the firm determination to restore the old townhouse and turn it into their permanent residence. Next, after having called a phone number jotted down by chance during a stroll past a nearby construction site, the resonances grew further still: the owner's affinity with architect Ambra Zotti, from Superflashstudio, allowed them to advance together in the meticulous process of preparation, from conceiving the new interiors to adapting the project to the requirements of a landmark building protected for its high architectural value.

The façades were restored, the windows were replicated following the original carpentry work, and, as a nod to the past, the plaque with the newspaper's logo remained featured on the site of its former headquarters.

An interior that takes in the light
From the main entrance on the ground floor, in the shadows, the original stone staircase rises to the landing on the middle floor, which is flooded with natural light. This is where the new clean-lined, open staircase begins, leading to the top floor. From the top level, lit by a huge skylight, the railing at the edge of the mezzanine overlooks the double-height area of the living, dining, and kitchen space.

A gathering place: the bulthaup kitchen
This split-level space is the central hub of this luminous home. Natural light pours down onto the living room area. But the open-plan space, with its hydraulic cement floor tiling in warm orange hues that recreate traditional Algarve patterns, reaches all the way to the bulthaup kitchen. There, by the staircase, we find a cozier corner, a place to sit and chat, cook, or watch life go by through the thick wood-framed windows.

The space available for the kitchen was limited, but the solution proposed by the team at bulthaup Citrina, Tavira, in collaboration with Superflashstudio, concentrates all the essentials –cooking, washing, appliances– in one full-height line of cabinets in which the platinum grey surfaces stand out against the counterpoint of the wall panel in the niche and the outer frames, in a darker flint grey that provides depth to the ensemble.

To the right, an island in front of the glass wall by the stairwell offers an additional work and storage area, delimiting the kitchen space. In the center, a solid wood table is the gathering point for the family and friends with whom they share dinners, lunches, memories, plans, calm and joyful moments. Life is brighter now.

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Nº 218 - Octubre de 2018
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