Desconectar
Diseño

Así es cómo Luv Studio «profesionaliza» la arquitectura: Desde villas de 30 millones a apartamentos de 800.000 euros

El estudio de arquitectura barcelonés fundado en 2013 por Christian Sintes ha diversificado su actividad, crece por cuarto año a doble dígito y factura 12 millones de euros manteniendo la vocación por el oficio

Hace 4 horas

BARCELONA. Dibujar, proyectar, imaginar espacios. Durante décadas, la arquitectura se ha enseñado como un oficio más cercano al arte que a la empresa. «Hablar de márgenes, escalabilidad o estructura son enseñanzas residuales en las universidades; no enseñan a facturar, a conseguir un equilibrio entre ser una empresa prospera y a ejercer la profesión con dignidad».

Todo ello se concreta en un centenar de encargos activos repartidos entre el Mediterráneo, Europa y otros mercados internacionales. El trabajo abarca desde grandes intervenciones —como el diseño de interiores fruto de la renovación del complejo termal de Caldea, en Andorra— hasta desarrollos residenciales y hoteleros en países como Egipto, México o Emiratos Árabes.

Cuándo se le pide a Cristian Sintes, CEO del estudio de arquitectura de alto segmento Luv Studio, que describa y contextualice la razón de ser de su firma, este es el dilema que presenta. Y este es, a su vez, el que se propone resolver.

LUV nació hace trece años como un despacho de arquitectura. Sin embargo, el negocio que existía entonces dista de lo que es hoy en realidad, ya que en 2020 y la llegada de la pandemia tuvieron que afrontar un «renovarse o morir» en toda regla.

El primer gran cambio fue accionarial. Ese año, el CEO recompra las participaciones de sus socios para quedarse con el 100% de la compañía. Poco después, la firma pasa de ser un despacho clásico para convertirse en un grupo empresarial diversificado.

El resultado se plasma en un cierre de 2025 con una facturación de 12 millones de euros, un crecimiento sostenido a doble dígito de entre el 50-60%, una plantilla de 110 personas, y la previsión de terminar 2026 con 150 trabajadores.

En ese ecosistema la arquitectura sigue siendo el núcleo que aporta el 60% de la facturación. Convive con otras dos patas. Por un lado, LUV Lifestyle, dedicada a mobiliario, arte y decoración, que aporta entre un 35% y un 40% de los ingresos. Por otro, LUV Estate, una especie de inmobiliaria boutique que pone a la venta algunas de las propiedades diseñadas por LUV para promotores. Existe una cuarta línea de negocio, todavía embrionaria, bajo el nombre de Luv Capital, que funciona como un pequeño vehículo de inversión inmobiliaria oportunista.

«La lógica es cerrar el círculo. Analizar una oportunidad, diseñar el producto, ejecutarlo y, en algunos casos, invertir y ayudar a venderlo» explica Cintes. «Al final, es lo que el cliente termina haciendo por su cuenta, solo que ahora, en vez de tener que acudir a 5 empresas distintas y fragmentar el proceso, puede hacerlo todo del tirón desde la primera toma de contacto».

Así, la firma destaca que a nivel operativo funcionan como una suma de especialistas, «donde arquitectos, interioristas, expertos en iluminación, textiles, 3D, visualización, inteligencia artificial o marketing» conviven bajo el mismo paraguas. Y en tiempos donde «lo que no se enseña parece que no exista» otra de las claves que explican su expansión en la fuerte inversión en marketing y redes sociales, donde suman 60 mil seguidores en Instagram y cuentan con un equipo de 12 personas.

Su ámbito de operación son los proyectos de alto presupuesto, desde vivienda residencial hasta desarrollos complejos, aunque evitan construir su relato en torno a la etiqueta del lujo. «A menudo, la palabra lleva implícita la connotación de exuberancia u opulencia, cuando el lujo no necesariamente tiene que ser ostentoso» indica el arquitecto. ¿Entonces? «Prefiero centrarme en la experiencia que aportan nuestros proyectos, a su estilo de vida asociado».

Más que una cuestión de precio, plantean su trabajo en términos de uso, durabilidad y coherencia espacial. Preguntado por su tíquet medio, responde que este va desde villas que pueden costar 30 millones de euros hasta apartamentos que pueden costar 800.000 o 500.000 euros. «Por debajo del medio millón es complicado».

El enfoque responde a una demanda por los espacios bien resueltos, funcionales y atemporales, donde las decisiones técnicas y materiales pesan más que el gesto decorativo. «Después de años de ostentación excesiva, el mercado ha dado un salto drástico a un minimalismo superpulcro» cuenta Sintes. «Son tendencias de mercado de las que intentamos huir».

$!Render del nuevo diseño de interiores de Caldea, en el que ha formado parte Luv Studio.

Proyectos y metodología

«Por ejemplo, en el norte de Egipto estamos desarrollando un complejo enorme con unas 2000 unidades de vivienda frente al mar que incluye un hotel W, villas, cinco edificios de servicios y viviendas que van desde los 300 m² hasta más de 1000 m². También destaca la conversión de un antiguo monasterio del siglo XVIII situado en Ibiza en una villa residencial nombrada Villa Buganvilia.

En paralelo, el estudio mantiene una línea constante de intervención en edificios históricos (y no tan históricos) de Barcelona. En la ciudad, han trabajado en barrios como el Eixample —con proyectos en edificios que van desde la histórica Casa Burés, construida entre 1900 y 1905, hasta el Hotel Mandarin Oriental—. Turó Park, Pedralbes o promociones singulares como Gloria Diagonal, son otros ejemplos.

Su aproximación varía según el contexto: cuando la preexistencia arquitectónica es potente, optan por un interiorismo sobrio que dialogue por contraste; cuando esta se ha perdido, reinterpretan los valores originales desde una mirada contemporánea.

Consolidado el crecimiento internacional, uno de los desafíos pendientes sigue siendo el mercado local. Aunque alrededor del 70% de los clientes privados proceden del extranjero, el peso del cliente barcelonés avanza de forma más gradual y «al ritmo del boca a boca». En el estudio reconocen que la confianza local se construye con más tiempo, referencias cercanas y proyectos visibles.