Desconectar
Industria

Tomás Olivo, el magnate que ha comprado el edificio de Telefónica en Madrid por 200 millones

El empresario consolida su imperio inmobiliario tras adquirir el histórico edificio de Telefónica en la Gran Vía madrileña

15.09.2026 07:00

MADRID. Es uno de los empresarios de España con más dinero y patrimonio (se estima que supera con creces los 5.000 millones de euros y Forbes lo coloca como la sexta mayor fortuna del país), pero, aunque su nombre les suena a muchos, sigue siendo una figura desconocida para el gran público, ya que no suele aparecer en actos públicos y mantiene un perfil mediático extremadamente bajo.

El murciano Tomás Olivo ha vuelto a salir a la palestra informativa tras hacerse oficial que ha comprado el histórico edificio de Telefónica de la Gran Vía de Madrid -el primer rascacielos moderno de la ciudad- por unos 200 millones de euros. El empresario ha terminado finalmente adquiriendo uno de los edificios más reconocidos de toda Europa después de que sus pretensiones de hacerse con este símbolo salieran a la luz a finales de mayo.

Conocido como el rey de los centros comerciales, Olivo lleva décadas construyendo su imperio alejado de los focos, pero a golpe de adquisiciones inmobiliarias y con una estrategia basada en acumular y conservar grandes activos comerciales a través de su empresa General de Galerías Comerciales. A sus 76 años, aquel empresario de origen humilde que comenzó su trayectoria encadenando diferentes trabajos mundanos por los pueblos de Murcia se ha convertido en uno de los grandes magnates inmobiliarios de España.

Tractorista y gasolinero

Procedente de la localidad murciana de Fuente Álamo y de una familia sin grandes recursos económicos, comenzó a trabajar siendo muy joven y pasó por empleos como tractorista y gasolinero antes de entrar de lleno en la construcción y la obra civil. Poco se sabe de su vida personal, más allá de que es padre de nueve hijos de tres mujeres distintas.

Sus inicios empresariales tuvieron lugar en Cartagena, donde desarrolló buena parte de estos primeros negocios, haciéndose con la constructora Emasa (dedicada a obras como carreteras, canales hidráulicos, refinerías o viviendas). De hecho, su actividad promotora de viviendas en la ciudad portuaria sigue su curso y en los últimos años se ha conocido que plantea levantar más viviendas en el centro de la localidad.

Pero, sin duda, su especialidad a lo largo de su dilatada trayectoria es comprar suelo, desarrollar grandes superficies comerciales y conservarlas. Su primera joya llegó cuando levantó La Cañada de Marbella, uno de los primeros centros de su lista, tras ser inaugurado hace ahora casi 30 años. Este no fue simplemente otro proyecto inmobiliario, sino el modelo que terminó replicando durante décadas en diferentes partes del territorio español hasta sumar más de una decena.

Tras esta primera apertura se sucedieron diferentes expansiones aceleradas: el Centro Comercial Mediterráneo en Almería, el Mataró Parc de Barcelona, el Gran Plaza en Roquetas de Mar (Almería) y Las Dunas en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). Pero, sin duda, el siguiente gran hito tras La Cañada llegó en 2016 con Nevada Shopping, en Armilla (Granada), considerado otro de los activos más valiosos del grupo. A todos estos centros desarrollados desde cero hay que sumar la adquisición de grandes superficies comerciales ya consolidadas a lo largo y ancho de la geografía española. Casi 30 años después de abrir La Cañada en Marbella, su estrategia es la misma, aunque a una escala cada vez mayor: comprar suelo, desarrollar grandes superficies y aprovechar oportunidades para incorporar activos ya construidos.

Retomando sus orígenes empresariales, fue en aquella Marbella de los años 90 de Jesús Gil donde a Olivo le colocaron una mancha negra en su expediente que tardó años en ser borrada. Se hizo fuerte en aquel periodo en el municipio malagueño, hasta el punto de llegar a mantener contactos con Juan Antonio Roca, entonces hombre fuerte del consistorio marbellí y posteriormente considerado el cerebro de la trama de corrupción destapada en la operación Malaya. Esto propició que en julio de 2006 fuese detenido en la segunda fase de la operación. El juez decretó su libertad bajo una fianza de 500.000 euros, al imputarle inicialmente un delito de cohecho. Acabó sentado en el banquillo junto a otros empresarios y se enfrentó a acusaciones relacionadas con cohecho y blanqueo de capitales, pero en octubre de 2013 la Audiencia Provincial de Málaga lo absolvió de todos los delitos que se le imputaban en el mediático caso.

Alejado de escándalos

Veinte años después y alejado por completo de estos escándalos de corrupción, continúa con su expansión comercial. Eso sí, hay que decir que las compras de este empresario durante toda su trayectoria no se han limitado únicamente a centros comerciales. En 2020, Olivo se hizo con suelo en Valdebebas (Madrid) por unos 55 millones de euros, en una operación con la que ha empezado a preparar el Valdebebas Shopping, otro de los principales proyectos de la nueva etapa de GGC.

Y en 2023 abrió otra vía de negocio con la compra del NH Marbella, un hotel de cuatro estrellas situado en la milla de oro marbellí. El precio de la transacción no se hizo público oficialmente, aunque fuentes próximas a la operación lo situaron ligeramente por debajo de los 20 millones de euros.

Un año después, en enero de 2024, GGC cerró la adquisición a la promotora holandesa Ten Brinke del proyecto Tarraco Centrum, actualmente Tarraco Shopping. La operación incorporó al grupo 54.301 metros cuadrados de suelo entre Bonavista y Campclar, en Tarragona. A estos activos se suma su entrada en 2020 en Unicaja Banco, que demuestra que su estrategia patrimonial ha trascendido el ladrillo comercial hasta el punto de que llegó a convertirse en segundo accionista de la entidad.

Temas relacionados