Las esmalteras españolas reclaman fondos europeos para ser más sostenibles

Imagen de una esmaltera en la pasada edición de Cevisama.
R. C.

La asociación que agrupa a las empresas fabricantes de esmaltes, fritas y colores cerámicos (Anffecc) se une a los sectores económicos que reclaman la consecución de fondos europeos. Manifiestan la necesidad de obtener estas ayudas creadas a consecuencia de la crisis del coronavirus para financiar proyectos de investigación que permitan reducir emisiones de CO2 a la atmósfera y cumplir con los objetivos climáticos.

Para Anffecc, los fondos comunitarios aprobados el pasado mes por el Parlamento Europeo «son imprescindibles no solo para dar estabilidad a la situación económica actual, sino para invertir en proyectos de I+D+i que permitan a la industria adaptar sus procesos a las nuevas exigencias».

La UE ha señalado que el 30% de estos fondos irá destinado a la lucha contra el cambio climático, el mayor porcentaje del presupuesto europeo jamás asignado. De ahí el interés de Anffecc en que la Administración «facilite el acceso a los mismos, ya que desde hace muchos años el sector es consciente de la necesidad de invertir en la prevención del cambio climático». Desde que comenzó el sistema de comercio de emisiones, la industria de fritas ha reducido un 35% sus emisiones de CO2 a la atmósfera, pero el objetivo que marca el Pacto Verde Europeo de reducir las emisiones a 0 en 2050 obliga a buscar nuevas alternativas.

«Siempre estamos investigando con el propósito de lograr mayor eficiencia energética y reducir emisiones, pero las metas que la UE ha marcado para el 2030 y el 2050 son muy ambiciosas, y para lograrlas se necesita una adaptación de procesos que permita implementar las nuevas energías limpias que van apareciendo», indica Manuel Breva, secretario general de Anffecc, al respecto.

HIDRÓGENO

En este sentido, desde el clúster cerámico desarrollan contactos con la Administración, institutos tecnológicos y empresas energéticas para realizar proyectos de investigación en torno a las posibilidades que el hidrógeno puede ofrecer a largo plazo. «Pensamos que puede ser una buena opción como combustible, pero no es lo único que debemos analizar. También pueden ser importantes el blending u otros gases renovables como el biometano, sin olvidar la captura de CO2», añade. Las iniciativas entroncan con la voluntad de Generalitat de ubicar en Castellón un centro de investigación sobre el hidrógeno verde.

Además, Anffecc se ha unido a la Alianza Europea de Hidrógeno Limpio (ECH2A). Los planes son claves «para acelerar la descarbonización del sector y mantener el liderazgo internacional, que pasa necesariamente por mantener la producción y el empleo en España y evitar la deslocalización», concluye Manuel Breva.