La feria aleja las dudas sobre el negocio exterior
Cersaie 2014 ya está en marcha y con ánimos renovados para las marcas de Castellón representadas en la plataforma comercial más importante del mundo dentro de los sectores azulejero y esmaltero. Pese a la tibieza en las ventas desde comienzos del año en algunos de los mercados más prolíficos de nuestros productos (Rusia, Francia o Arabia Saudí, como principales exponentes), la apertura de la feria sirvió ayer para alejar rápidamente las dudas que podían existir en la delegación del ‘Tile of Spain’. El axioma de que los compradores internacionales no fallan a su cita anual en Bolonia se mantiene vigente, para satisfacción de los empresarios.
Desde primera hora de la mañana, los equipos comerciales de las firmas desplazadas desde toda la provincia contemplaban con alivio y esperanza las dificultades en los accesos a BolognaFiere por la presencia de infinidad de vehículos, un indicio mundano pero efectivo sobre cómo va a transcurrir el certamen. Acto seguido comenzaron a mostrar sus novedades a cientos y cientos de clientes, que desde los pabellones inferiores a los superiores, fueron desplegándose por todo el recinto e ‘inundaron’ los estands de actividad y pedidos.
“Aunque la tendencia innata del sector es la de ser muy cautos, o hasta pesimistas, antes de cada edición de Cersaie, lo cierto es que la feria suele ser ‘generosa’ para nuestros intereses año a año y esta vez no ha sido diferente; la afluencia constante de compradores de todos los continentes no nos ha permitido apenas descansos durante la primera jornada, que podemos calificar de más que aceptable”, resaltaba el gerente de un fabricante cerámico con sede en l’Alcora.
En la misma línea se expresaban el grueso de los responsables de las empresas fabricantes de cerámica consultadas por el diario Mediterráneo: “Las perspectivas son buenas y, ni mucho menos, va a ser una feria de transición; va a ser un Cersaie con una cantidad global de negocio que oscilará entre alto y muy alto”.
De este modo, y cumplido solo el primer día del evento boloñés, Cersaie ya ha servido para aportar una buena dosis de optimismo y para empezar a mitigar los temores que se cernían sobre el azulejo español, debido a la desaceleración en las ventas internacionales de baldosas. Ahora, con cuatro jornadas más por delante hasta que se finiquite la feria, los empresarios castellonenses deben pugnar por aumentar su cuota del ‘pastel’.
Con independencia del tamaño de las firmas y de sus espacios comerciales, la convocatoria internacional italiana, salvo rara excepción, asegura siempre el aprobado. En lo que queda de semana buena parte de las compañías provinciales aspirarán a sacar la mejor nota para poder afrontar un final de ejercicio y un principio de 2015 con parte de los deberes hechos.