Así es la empresa que ha reformado Sutton en mes y medio gracias a la impresión 3D
Aridditive prevé multiplicar por seis su facturación este 2026 hasta rozar los 2 millones de euros y terminar el año con una plantilla de 25 personas
Aridditive prevé multiplicar por seis su facturación este 2026 hasta rozar los 2 millones de euros y terminar el año con una plantilla de 25 personas.
Paula Clemente
05 mayo 2026 08:31
BARCELONA. Mente emprendedora (o empresaria, en general) es vender su parte de una empresa, volver al entorno académico para seguir investigando sobre una materia, y acabar montando otra empresa de ambición similar, pero con una estrategia completamente distinta. Es la historia de Roger Uceda, exconsejero delegado de BCN3Dy ahora consejero delegado de Aridditive, una ‘startup’ nacida en el seno del centro CIM de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), que fue constituida oficialmente a finales de 2024 y ya puede alardear de haber utilizado la impresión 3D para reformar la discoteca Sutton de Barcelona.
También de tener proyectos con la cementera Molins, o de estar buscando un espacio de más de 5.000 metros cuadrados donde producir, así como de pretender duplicar su plantilla hasta los 25 empleados y sextuplicar su volumen de ingresos anuales hasta acariciar los 2 millones de euros, este 2026.
La semilla de todo esto fue la idea de imprimir casas. “Había proyectos en curso que estaban desarrollando una impresora 3D para imprimir casas [pensando sobre todo en poder reaccionar rápido en zonas de catástrofes], pero yo pensé, y aún lo mantengo, que es un invento muy difícilmente industrializable y repetible”, se explica el propio Uceda, quien admite que, además, las primeras pruebas no le convencieron del todo. “Decidimos pivotar para hacer prefabricados de hormigón impresos en 3D”, narra.
Se refiere a partes de una casa o cualquier otra construcción, desde una fachada hasta parte del mobiliario. Esto, enumera, es más económico, da más libertad al diseñador o arquitecto, reduce la cantidad de material necesaria y, además, resuelve la falta de mano de obra en el sector de la construcción.
Mobiliario impreso en 3D de Aridditive.
Así convencieron a BeAble y a otro fondo que se acabó integrando en Suma Capital para entrar en el capital de la compañía con una ronda de inversión de medio millón de euros. Así ha sido, esta empresa con sede en Sant Vicenç dels Horts (Baix Llobregat), una de las finalistas de la última edición de los Premios EmprendeXXI de Catalunya, coorganizados entre CaixaBank y Enisa. Y así han seducido también a una constructora llamada Construnext, que delegó en ellos la reforma integral de la discoteca Sutton de Barcelona el verano pasado.
Se han encargado de la mesa donde pincha el dj, la barra principal de la sala, los escalones, los sofás y sillas de los reservados... “El 10 de agosto se tira toda la discoteca al suelo y en tres días teníamos todo el esqueleto montado”, precisa Uceda. En total, 6 semanas de trabajo sobre terreno.
Planes para el 2026
En paralelo empezaron a hablar con la cementera Molins para que una de sus empresas fuera su proveedora de material, al tiempo que una aliada en proyectos de investigación de nuevos materiales.
“Nuestra estrategia actual es que nuestros productos sean las aplicaciones que seamos capaces de hacer, que puede ser desde un búnker, hasta gradas para poner en espacios públicos, el pie de una farola o piezas para construcciones en entorno marino», ejemplifica el consejero delegado de Aridditive.
Este planteamiento se ha traducido en 2025 en una facturación de 270.000 euros, que tendría que verse multiplicada por seis en 2026 hasta los 1,8 millones de euros.De hecho, su objetivo prioritario este año es encontrar una nave y terreno de mínimo los 4.000 o 5.000 metros cuadrados que prevén necesitar para imprimir determinados productos en Catalunya.
Más adelante, pretenden hacer lo propio en otros puntos de la península para llevar este tipo de construcción al resto de España. Por el camino, contratarán este año a una docena de personas para reforzar la parte comercial y los perfiles de producción.
«Estamos hablando con muchas empresas del sector de la construcción, independientemente de donde tengan su sede principal, pero si una pieza tiene que recorrer más de 500 kilómetros hasta su destino, quizás empieza a costar más el trayecto que la pieza», reflexiona Uceda. «Por eso pensamos que tiene sentido tener un ‘site’ de producción en el sur, este u oeste para dar cobertura a Andalucía, la costa del Sol e incluso Portugal», aventura el empresario. De momento, en cualquier caso, su prioridad es encontrar el de Catalunya.