Cementos La Cruz estrena en España una de las mayores ‘plantas cápsula’ de hormigón de Europa
La compañía eleva a 140 millones las inversiones previstas en su Plan Horizonte 2030 y revisa al alza sus objetivos de facturación hasta los 270 millones
Autoridades y responsables de Cementos La Cruz en la nueva planta de Cementos La Cruz en Alcobendas.
Antonio Llopis
05 noviembre 2026 16:04
MADRID. Cementos La Cruz ha puesto en marcha en Alcobendas una nueva planta de hormigón de tipo ‘cápsula’, concebida para atender la demanda de los principales desarrollos urbanísticos de Madrid. Según las estimaciones de la compañía, la instalación tendrá capacidad para suministrar hormigón destinado a la construcción de hasta 10.000 viviendas al año, además de abastecer proyectos de infraestructuras y urbanización.
La planta se encuentra próxima a desarrollos urbanísticos como Madrid Nuevo Norte, Valgrande y Cerro del Baile, una ubicación que permitirá reducir los desplazamientos asociados al transporte de hormigón y agilizar los tiempos de suministro a las obras.
La nueva instalación es la tercera planta de estas características que Cementos La Cruz pone en funcionamiento en España. Su diseño cerrado permite concentrar el proceso productivo en un espacio hermético para reducir el impacto acústico, ambiental y visual de la actividad.
Detalle de la inauguración oficial de la planta.
Capacidad de producción de 250 metros cúbicos por hora
La planta de Alcobendas ocupa una superficie de 7.000 metros cuadrados y dispone de dos plantas dosificadoras independientes, una central amasadora por vía húmeda y una capacidad de producción de hasta 250 metros cúbicos de hormigón por hora.
En cuanto al almacenamiento de materias primas, cuenta con capacidad para 2.500 toneladas de áridos y 900 toneladas de cemento. Estas instalaciones permiten adaptar la producción a diferentes necesidades constructivas y gestionar el suministro de materiales para proyectos de distinta envergadura.
Además de abastecer la edificación residencial, la planta podrá suministrar hormigón para trabajos de urbanización, pavimentación y ejecución de infraestructuras vinculadas a los nuevos desarrollos de la capital.
La instalación se presentó en un acto institucional en el que participaron la alcaldesa de Alcobendas, Rocío García, y el presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), Pedro Fernández Alén.
La apertura de la planta forma parte del Plan Estratégico Horizonte 2030 de Cementos La Cruz, que contempla inversiones de alrededor de 140 millones de euros durante los próximos años para avanzar en la descarbonización, la industrialización y la transformación tecnológica de su actividad.
La compañía ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento y se ha fijado el objetivo de alcanzar una facturación de 270 millones de euros en 2030, frente a los 170 millones que prevé ingresar en 2026. Su hoja de ruta también contempla llegar a una plantilla de 700 trabajadores.
El consejero delegado de Cementos La Cruz, Antonio Ballester, considera que el aumento de la capacidad productiva resulta fundamental para atender las necesidades de vivienda.
«El problema de la vivienda solo puede resolverse con un aumento rápido pero sostenible de la oferta. Y Madrid va en la buena dirección», señaló Ballester durante la presentación.
El directivo defendió que el crecimiento de la actividad constructiva puede ser compatible con la reducción de su impacto ambiental. «Queremos demostrar que acelerar la construcción y avanzar en sostenibilidad no son objetivos contrapuestos, sino dos partes del mismo desafío», añadió.
Cementos de baja huella de carbono e impresión 3D
La estrategia de Cementos La Cruz también incluye el desarrollo de materiales con menores emisiones asociadas a su fabricación y la incorporación de nuevas tecnologías de construcción industrializada.
Entre sus proyectos figura Eraclitus, una nueva generación de cementos de baja huella de carbono diseñada para reducir el contenido de clínker, uno de los componentes cuya fabricación concentra buena parte de las emisiones de CO₂ de la industria cementera.
La compañía también trabaja en iniciativas relacionadas con la economía circular, la digitalización de los procesos industriales y la impresión 3D con hormigón. Actualmente, según los datos facilitados por la empresa, uno de cada cuatro trabajadores participa en proyectos de innovación, mientras que la inversión anual destinada a investigación y desarrollo representa el 2,5 % de su facturación.