Diez nuevos proyectos impulsan el polo hotelero de L’Hospitalet y el entorno de la Fira Gran Via
La segunda ciudad de Catalunya apuesta por ganar camas para visitantes en el polígono sur, donde restan todavía por desarrollar 22.210 m2 destinados a alojamientos
El icónico Hotel Porta Fira Santos de L’Hospitalet de Llobregat, junto a las obras de Fira Barcelona.
Àlex Rebollo
10 julio 2026 09:22
L’HOSPITALET DE LLOBREGAT (Barcelona). El primer hotel de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelonès) se construyó en 2001. Actualmente, la segunda ciudad de Catalunya ya cuenta con 30 alojamientos, ya sean hoteles, apartoteles u hostales. Con todo, el sector todavía aspira a crecer más en el municipio en los próximos años. Según los datos del Ayuntamiento de L’Hospitalet, 10 hoteles máshan pedido ya una licencia de obra y esperan el vistobueno municipal para edificar sus respectivos equipamientos. Es decir, en pocos años, la localidad podría alcanzar una cuarentena de estas empresas. Y el planeamiento urbanístico actual todavía deja un gran margen para la llegada de nuevos hoteles en el entorno del recinto de Fira Gran Via y el Distrito Económico hospitalense.
Y es en esta misma zona donde la ciudad prevé mantener el impulso de este sector. En conjunto, los hoteles ya en funcionamiento en L’Hospitalet cuentan con unas 5.000 plazas. Es aquí donde destaca la presencia del negocio hotelero en las inmediaciones de la plaza Europa, dado que al sur de la Granvía, en la actualidad, hay tan solo ocho hoteles, pero estos suponen más de la mitad de las camas disponibles de toda la localidad: 2.747. La mayoría de equipamientos están ubicados en el núcleo urbano, pero son de pequeño formato y cuentan con un número más reducido de plazas.
La Granvía hospitalense se posiciona como un entorno privilegiado para captar inversiones hoteleras. Se encuentra a mitad de camino entre el aeropuerto de El Prat y el centro de Barcelona y a pocos metros del recinto de Fira Gran Via, que acoge congresos de la magnitud del Integrated Systems Europe (ISE) y, sobre todo, el Mobile World Congress de Barcelona (MWC), la joya de la corona. A este escenario se le suman las limitaciones a los negocios turísticos aprobados en los últimos años en la vecina Barcelona. Además, la plaza Europa aspira a albergar más grandes congresos a medio plazo, cuando esté en pleno funcionamiento el nuevo pabellón ‘Hall 0’ de la Fira, ubicado íntegramente en L’Hospitalet y en construcción.
En paralelo al crecimiento de la Fira, los hoteles también viven su propio auge en el tramo sur de la ciudad, que puede llegar a doblar su capacidad actual. El gobierno local explica quede los 45.000 metros cuadrados de techo hotelero previstos por el planeamiento en el Distrito Económico, restan todavía por desarrollar 22.210 metros cuadrados. Este terreno se distribuye en cuatro planes de mejora urbana hoy en tramitación. Una vez reciban la aprobación definitiva, todo establecimiento interesado en abrir en estos suelos deberá tramitar la correspondiente licencia de edificación. Los plazos burocráticos imposibilitan aventurar fechas para el desarrollo de esta futura oferta hotelera, que daría continuidad a la tendencia actual.
Sector limitado
La gestora francesa Tikehau Capital anunció hace tan solo un par de semanas su apuesta por construir un hotel en el entorno de la Fira. Lo hizo justo después de que la cadena alemana Meininger Hotels inaugurara su primer hotel en España en esta misma área, siendo ambos dos claros ejemplos del atractivo que genera la zona. El grupo Alexandre, que actualmente regenta el hotel Alexandre Fira Congress, también prevé levantar en los próximos años un segundo equipamiento en el Distrito Económico. Todos estos grupos coinciden en señalar la proximidad a la Fira y las conexiones con Barcelona y la infraestructura aeroportuaria como principales motivos para desarrollar aquí sus proyectos.
Con todo, del mismo modo que ocurrió hace años en la capital catalana, el aumento de la presión turística y un mercado de la vivienda muy tensionado genera también quejas de vecinos y entidades. El malestar se encuentra en la zona norte, en barrios como Collblanc y la Torrassa, fronterizos con Barcelona, con buenas conexiones de transporte y a pocos minutos a pie o en metro de atracciones turísticas de la magnitud del Camp Nou o la Sagrada Familia. La plataforma Contra la Especulación Inmobiliaria y la Masificación Turística (CEIMT) ha canalizado las quejas de los vecinos de la zona, que reclaman vetar nuevos hoteles y residencias de estudiantes en sus barriadas, además de eliminar los pisos turísticos y de temporada que se han instalado en los últimos tiempos. Isidre Lorenzo, uno de los portavoces del CEIMT, denuncia que en el área del Samontà, algunos de estos negocios han echado a familias que vivían de alquiler, y que estas, una vez fuera de los que eran sus hogares, se encuentran con que «no hay oferta» residencial a precios asequibles. «Tampoco hay espacio para construir pisos. Habría que recuperar bloques comprados por los fondos de inversión y destinar viviendas a residentes», dice Lorenzo, quien critica que, con el aumento de los turistas, también suben los precios de los negocios y los bares de la zona.
Ante la reivindicación ciudadana, el ejecutivo hospitalense aprobó en enero la suspensión, por el plazo de un año, del otorgamiento de licencias de obras y actividades para la construcción de nuevos hoteles y apartoteles en el municipio. Afecta a todo el término municipal de L’Hospitalet, con la exclusión del entorno de la Fira y del eje de la Granvia, además de los terrenos donde en un futuro debe desarrollarse el polo biomédico que ambiciona la ciudad, también en la zona sur. Dado que la medida no tiene efectos retroactivos, todavía está previsto que se construyan nuevos hoteles en barrios céntricos, mediante las licencias solicitadas antes de la suspensión.
El veto hotelero se suma a otras restricciones turísticas aprobadas por L’Hospitalet para apartamentos y albergues, además de residencias de estudiantes. El ejecutivo aspira también a seguir la ‘fórmula Collboni’ y eliminar los más de 500 pisos turísticos de la ciudad en 2028. Más allá de las suspensiones de licencias, el ejecutivo hospitalense trabaja también en equiparar su tasa turística a la de Barcelona: “Va a ir obviamente en beneficio de los entornos donde tenemos ubicada nuestra oferta hotelera”, sostiene el gobierno local. Isidre Lorenzo celebra que se hayan iniciado medidas para frenar el ‘boom’ del turismo y que se concentre la oferta turística en la Granvía, pero lamenta que, en el norte, «el daño ya está hecho» y que, aunque se intente remediar, el impacto «es muy lento» y muchas de las inversiones en el núcleo urbano ya no se desharán. «Ahora se ponen soluciones a problemas que han generado las administraciones y que son muy difíciles de revertir», critica.
Hoteles urbanos
Manel Casals, director general del Gremio de Hoteles de Barcelona, subraya que es natural que las empresas del sector hotelero decidan invertir en la plaza Europa y den cobertura a la demanda turística que se genera en momentos puntuales como los grandes congresos: «Tenemos una Fira de primer nivel y el ‘Hall 0’ aún aportará más metros cuadrados y una mejora de la infraestructura».
Con todo, Casals insiste que, de cara al visitante, los hoteles del Distrito Económico hospitalense son «hoteles urbanos», ubicados muy cerca del centro y que, a lo largo del año, dan servicio también al turista general que viaja a Barcelona, y no solo al público de negocios. De hecho, la actual oferta hotelera de L’Hospitalet ha llevado al municipio a afianzar alrededor de un millón de pernoctaciones hoteleras anuales en los últimos tres años.
Así, L’Hospitalet no es el único municipio que busca crecer aprovechando el crecimiento de la Fira y los límites al sector de la capital catalana. En el Baix Llobregat, ciudades como Castelldefels, Sant Boi o Viladecans también se han abierto al desarrollo de nuevos hoteles. En El Prat, las firmas de inversión MAGG Capital y el fondo Onix Capital desarrollarán un nuevo hotel con 161 habitaciones.