CONSTRUCCIÓN

Javier Sequera, profesional de la construcción: «Como hay tanta falta de profesionales cualquiera dice que es oficial de primera»

Propietario de una empresa dedicada a la reforma integral, lamenta que desde hace años «ser albañil o electricista estaba mal visto»
Imagen de archivo.
R. D. M.

BARCELONA. La falta de mano de obra es una de las principales problemáticas que está lastrando la construcción de viviendas, que registró el año pasado su segunda peor cifra desde la pandemia. Se finalizaron apenas 88.254 viviendas, cerca de un tercio de todas las que se necesitan, ya que la creación de nuevos hogares alcanzó las 226.000 unidades.

De este problema y del sector de la construcción en general ha hablado largo y tendido en el podcast Sector Oficios Javier Sequera, profesional de la construcción de 42 años, que expone que «los oficios estaban un poco denigrados». «Ser albañil o electricista estaba mal visto. Aquí no se va a hacer millonario nadie, pero un oficial muy bueno se puede levantar 2.500 o 3.000 euros al mes».

Sequera tiene una empresa que se dedica a la reforma y a la construcción integral. «Hemos hecho reforma integral desde convertir un restaurante en 14 apartamentos, hacer co-living de un chalet y convertirlo en 24 apartamentos. Se nos da muy bien porque lo hemos trabajado mucho y tenemos un sistema ya muy elaborado en el cual sabemos tocar las teclas para ir a tiempo, que es lo que pide siempre el cliente», dice mientras expone que lo que más se está dando ahora son los cambios de uso de locales a viviendas.

»Cuando ya tienes 15, 16, 17 personas que están trabajando contigo, te das cuenta de que ya no es que seas tú y tu familia, son 17 familias a las que tienes que estar ayudando. Y muchas veces también da un poco de pena cuando tienes que sacar a alguien del equipo, porque sabes lo que hay, pero con la pena no comemos. Y siempre digo algo, en el equipo importamos todos», reflexiona.

La falta de profesionales en la construcción, así como en otros oficios como la fontanería o los electricistas, es más que notable, señala. «En mi empresa me ha venido gente diciendo que era oficial de primera, le he visto cogiendo la herramienta y he dicho que era ayudante. Como hay tanta falta de profesional ya cualquiera que sepa un poco él dice que es oficial».

Sequera cuenta que a sus aprendices les «marca directrices» pero les da »libertad». «Prefiero perder 300 o 400 euros en un trabajo y a futuro ganar un profesional que sabe lo que está haciendo».

«Evidentemente, si yo tengo un ayudante que está cobrando ‘x’ porque no sabe ni abrir un saco de cemento y a los ocho meses cuando ya me está solucionando le sigo pagando lo mismo se va a ir», explica, añadiendo que «si yo me quiero hacer millonario y dejo que mi equipo esté cobrando una miseria la final se va a ir a otro sitio porque ya sabe lo que vale».