CULTURA

El Museo Thyssen crece con una segunda sede en el centro de Madrid:

El proyecto recuperará el antiguo Palacio de Hielo y del Automóvil con una inversión pública de 70 millones de euros
Fachada del Museo Thyssen. / ARCHIVO
Pedro del Corral

MADRID. El Thyssen-Bornemisza ampliará su presencia en Madrid con una segunda sede que tendrá como protagonista la colección TBA21, impulsada por Francesca Thyssen-Bornemisza. El proyecto, que acaba de ser anunciado por el Gobierno, permitirá al museo reforzar su vínculo con el arte contemporáneo y dar un espacio estable a un conjunto de obras que hasta ahora se había mostrado principalmente a través de exposiciones temporales. La nueva sede se ubicará en el antiguo Palacio de Hielo y del Automóvil, un edificio histórico situado en el entorno del Paseo del Prado.

La operación incluye una inversión pública de 70 millones de euros para la rehabilitación del inmueble y la incorporación de 186 obras de la colección de Francesca Thyssen. La llegada de estos fondos supone un paso más en la relación entre TBA21 y el Museo Thyssen, iniciada hace años con distintos proyectos expositivos. La colección contemporánea convivirá así con el legado histórico reunido por la familia Thyssen-Bornemisza, que convirtió al museo madrileño en una de las grandes pinacotecas internacionales.

»Hoy damos el primer paso hacia la ampliación del Thyssen, un paso de gigante para hacer posible el Thyssen de las próximas décadas: un museo más grande, más abierto y con más capacidad para acercar el arte y la cultura a la ciudadanía. Porque los museos públicos son, ante todo, lugares que pertenecen a la gente. Donde hoy tenemos un edificio cerrado, queremos que mañana haya exposiciones, colegios haciendo talleres, investigadores trabajando, restauradores cuidando las obras, conciertos, conferencias... No queremos un museo más grande, sino más útil”, ha señalado Ernest Urtasun, ministro de Cultura, durante su presentación.

El nuevo espacio permitirá ampliar el relato del museo hacia las prácticas artísticas más recientes, con una colección centrada en creadores contemporáneos y en cuestiones como la relación entre arte, naturaleza y sociedad. La iniciativa consolida la apuesta de Francesca Thyssen por situar la creación actual en el centro del debate cultural y convierte al Thyssen en una institución con una mirada más amplia sobre la evolución del arte, desde los maestros antiguos hasta las propuestas del siglo XXI. Por su parte, el ministro de Hacienda, Arcadi España, ha destacado que, con este proyecto, se pondrá en marcha un nuevo espacio “donde convivirán la cultura y la memoria”.

“Mi padre me enseñó que una colección no es una posesión sino una conversación con el mundo, es un bien que se tiene, brevemente, en custodia. Si la generación de mi bisabuelo se preguntaba qué podía mostrarnos el arte sobre la belleza y la de mi padre qué podía hacer el arte por la paz entre las naciones, la nuestra se pregunta qué puede hacer el arte para ayudarnos a imaginar nuevas formas justas de habitar juntos un planeta que cambia a toda velocidad”, ha apuntado Francesca Thyssen.

A lo largo de 2026 se definirá el programa y la convocatoria del concurso de proyectos de arquitectura para su rehabilitación. Entre 2027 y 2028 se redactará el proyecto ganador y, a partir de 2029, se ejecutarán las obras, de forma que se prevé que este edificio pueda estar en uso en 2032. La apertura de esta segunda sede reforzará además el papel del Paseo del Arte como uno de los grandes polos culturales europeos. Con la recuperación de un edificio histórico y la ampliación de sus fondos, el Thyssen inicia una nueva etapa en la que el presente artístico deja de ocupar un espacio complementario para convertirse en una parte esencial de su identidad.