Así ha sido la reforma integral del Hotel Andante Princesa en el Born de Barcelona
La reforma ha supuesto la actualización de sus 78 habitaciones sin alterar la estructura original del edificio catalogado, la Casa Josep M. Molins.
El proyecto ha permitido elevar de categoría el establecimiento hotelero y reordena por completo su distribución.
El Periódico del Azulejo
02 octubre 2026 09:57
BARCELONA. Isern Associats ha finalizado el proyecto de reforma interior y cambio de categoría del Hotel Andante Princesa, situado en pleno barrio del Born, en el carrer de la Princesa de Barcelona y perteneciente a la cadena hotelera Andante Hotels. La intervención parte de una premisa clara: reordenar la distribución existente para dotar al edificio de circuitos más coherentes y eficientes, separando con precisión las circulaciones de clientes y de servicio sin renunciar a la estructura arquitectónica original.
El proyecto se desarrolla sobre la Casa Josep M. Molins, finca catalogada nivel C que conserva la densidad urbana y el carácter de la Barcelona de principios del siglo XX. Isern Associats ha trabajado desde una actitud respetuosa con lo preexistente, poniendo en valor los elementos arquitectónicos originales e introduciendo nuevas capas a través de cajas y diafragmas que emplean la materialidad, la textura y el color como principales herramientas de proyecto.
La intervención parte de una premisa clara: reordenar la distribución existente para dotar al edificio de circuitos más coherentes y eficientes.
En planta baja, la reforma invierte la lógica anterior del edificio: el programa de clientes se concentra ahora a lo largo de la fachada principal, que recupera su papel como fachada activa del hotel, mientras los espacios de servicio se desplazan hacia la parte posterior, conectados con los accesos de los carrers d’Assaonadors y Flassaders. La fachada se convierte así en una secuencia de espacios entrelazados que va de la recepción a una sala de reuniones polivalente y el buffet de desayunos.
El proyecto se desarrolla sobre la Casa Josep M. Molins, finca catalogada nivel C que conserva la densidad urbana y el carácter de la Barcelona de principios del siglo XX.
En las plantas de habitaciones, el proyecto ha recuperado los metros cuadrados ocupados por pasillos y zonas de circulación muerta para reconfigurar la distribución. La reubicación de los baños, antes situados junto a fachada, mejora la iluminación y ventilación y libera esas posiciones privilegiadas para las habitaciones, sin alterar el número total: el hotel mantiene sus 78 unidades.
La intervención del Hotel Andante Princesa llega también hasta la planta cubierta, donde se reorganizan las instalaciones, se amplía la superficie de uso para clientes y se despeja el entorno de la piscina exterior; la barandilla y los acabados exteriores se recuperan para favorecer una integración más natural dentro del tejido del casco antiguo. Uno de los ascensores existentes se conecta con la zona de servicio, logrando un recorrido vertical continuo entre planta baja y cubierta sin cruzar los espacios públicos del hotel.
Detalle de una de las habitaciones.
En el interiorismo, también llevado a cabo por el equipo de Isern Associats, la materialidad marca la diferencia entre espacios nobles y servidores: madera, tapicerías y estucos conviven con la estructura original de viguetas en las zonas de estar, mientras baños y accesos se resuelven como volúmenes monocromáticos revestidos en cerámica verde. Mármoles y madera de nogal aportan calidez, en combinación con una iluminación técnica y decorativa que define atmósferas distintas en cada espacio.