El nuevo Auditorio de la Música de Málaga: más de 200 millones y una gran fachada cerámica
El diseño integra espacios de diferentes escalas y funciones para albergar una amplia programación artística y convertirse en un ‘hiterland cultural’ en la ciudad
Render del futuro Auditorio de la Música de Málaga.
Gloria Pérez
25 agosto 2026 13:59
MÁLAGA. El Ayuntamiento de Málaga ha anunciado este viernes la apertura del plazo de licitación de las obras del nuevo Auditorio de la Música de Málaga, un espacio con más de 30.000 metros cuadrados y una capacidad cercana a las 2.000 plazas que se ubicará frente al Parque Huelin.
El Auditorio de la Música se convertirá en un hito arquitectónico y cultural de la ciudad. Diseñado por los arquitectos Federico Soriano y Agustín Benedicto mediante concurso internacional, integra espacios de diferente escala y función para dar cobertura a una amplia programación artística.
El complejo comprende el edificio del Auditorio, que será el bloque principal y albergará el Auditorio Principal, la Sala de Cámara y el resto de las dependencias del programa de necesidades (salas de ensayo, camerinos, servicios técnicos, foyers, administración, cafetería y zonas de servicio); un aparcamiento subterráneo; y diversos accesos (soterrado, rodado este, peatonal/rodado oeste). Además, se prevé un tercer carril en paseo Antonio Machado y obras de urbanización del entorno.
Fachada de cerámica vidriada
Según la memoria técnica del proyecto consultada por este periódico, el acabado exterior será en cerámica vidriada. Se trata de una fachada ventilada convencional cuyo recubrimiento exterior está formado por piezas rectangulares de sección oblonga, de cerámica hueca vidriada. Su color definitivo se estudiará y decidirá con muestras en la propia obra.
La infraestructura contará con diversos tamaños y formas, organizadas armónicamente. Las ventanas serán conjuntos completos que sobresalen del paño recortando el plano de piezas cerámicas. Estarán formadas por carpinterías de aluminio en su color, vidrios de doble cámara con filtros de control solar, y paños formados por piezas de madera tratada y barnizada y losas de piedra natural, que controlan la incidencia de la luz y el calor solar. Los paneles de madera serán prefabricados con maderas procedentes de reciclaje.
Para la pieza que corresponde a la calle pública se utilizará el mismo acabado cerámico, en este caso en color azul cobalto, como protección o brise-soleil, para un muro cortina de carpintería oculta que se dispone hacia el interior. La vidriería es incolora, en grandes paños de vidrios con cámara de aire y con bajo factor solar para asegurar que no existe una indeseable ganancia de infrarrojos.
Un interior inspirado en Málaga
Los acabados interiores serán elegantes pero resistentes. Suelos continuos de terrazo in-situ en color blanco con figuras o dibujos hechos con piedras incrustadas en él. Los motivos serán referidos a la prehistoria de la ciudad de Málaga. Los techos serán continuos, de madera vista o de escayola, según las zonas. Las paredes se acabarán con revestimientos continuos en colores claros.
El Auditorio principal busca ser acogedor e imprimir una escala humana al espacio. Los revestimientos de las paredes laterales y de cerramiento serán de haya tostada. Los antepechos y balcones de plateas serán de acero inoxidable bruñido, formando una banda continua. En el techo esas bandas se repiten, en este caso en chapas perforadas flotantes sobre un techo continuo acústico en madera de roble.
Los suelos serán en tarima industrial de roble, mientras que las butacas darán un toque de color en ese espacio. La sala de cámara será muy elegante: estará forrada en paneles dorados, intentando recrear la imagen de un cofre. Los suelos de madera también adquirirán una pátina dorada. Las butacas, sin embargo, tendrán un color neutro para no modificar la impresión general. Tan solo se recortará en ese interior dorado, la ventana con la vista directa a la Alcazaba.
Doble configuración ópera-sinfónica
El principal valor de la sala auditorio es su doble configuración ópera-sinfónica, un reclamo que vienen haciendo desde el conservatorio Manuel Carra.Una doble configuración que mediante el movimiento simple de unas butacas con un sistema de carras escénicas del mismo tipo que las del escenario va a permitir modificar físicamente la imagen y la disposición del espacio interior.
Render del futuro Auditorio de la Música de Málaga.
En la configuración ópera, el punto de atracción es el escenario y a él se han dirigido todas las miradas. Pero en la configuración musical, el foco es la orquesta, que debe tener una posición más central. El público la rodea, ya que aparecen unas nuevas gradas por detrás del escenario. La configuración, pues, en lo fundamental, no ha cambiado. Sin embargo, la petición de poder tener un órgano también en el interior del auditorio ha producido una asimetrización de las gradas respecto a la disposición del público en el concurso. El órgano también debe ser visible desde todos los puntos. Al mismo tiempo debe retranquearse los espectadores para adquirir distancia visual y sobre todo acústica.