El ‘GPS’ europeo que guiará la nueva exploración espacial, al detalle en Castelló
Javier Ventura-Traveset, coordinador de navegación lunar de la ESA, explicará en Espaitec cómo Moonlight abrirá una nueva etapa para las misiones Artemis y la presencia humana en el satélite
El coordinador de navegación lunar de la ESA, Javier Ventura-Traveset, abordará en Castellón las claves del regreso a la Luna.
Eva Bellido
27 mayo 2026 11:38
CASTELLÓ. La Luna vuelve a estar en el centro de la agenda mundial y Javier Ventura-Traveset es una de las voces europeas que mejor puede explicar por qué. Con más de 35 años de trayectoria en la Agencia Espacial Europea y como coordinador de navegación lunar de la ESA, el experto participará el 28 de mayo en Espaitec, dentro del foro InnotransferConectar para despegar: tecnología aeroespacial, para acercar a Castellón las claves de la nueva exploración lunar, el papel de Europa y las oportunidades que abre el sector aeroespacial para empresas, ciencia e innovación.
--Después de más de 35 años en la Agencia Espacial Europea, ¿qué momento de su trayectoria recuerda como el más importante o emocionante?
Son muchos los momentos emocionantes, especialmente aquellos que culminan años de esfuerzo colectivo. Recuerdo con mucha intensidad los lanzamientos de las misiones en las que he participado, o esos instantes únicos en los que se recibe la primera señal confirmando que un satélite ha alcanzado correctamente su órbita y está funcionando según lo previsto. Son momentos de gran emoción, pero también de enorme alivio para todos los equipos implicados después de tantos años de trabajo.
Si hago un balance más global, creo que lo que más me emociona es haber podido contribuir, aunque sea modestamente, al desarrollo del sector espacial europeo en ámbitos como la ciencia, la tecnología, las aplicaciones, la cooperación internacional y la puesta en marcha de programas ambiciosos junto a equipos humanos extraordinarios. Por todo ello, siempre me he sentido profundamente privilegiado.
--Usted ha visto desde dentro una transformación enorme del sector espacial. ¿Cómo han cambiado los cohetes, los satélites y las misiones desde que empezó a trabajar en la ESA?
Ha habido una evolución extraordinaria. Durante las últimas décadas, el espacio se ha convertido en una infraestructura absolutamente esencial para nuestra sociedad. Hoy dependemos de los satélites para comunicaciones, televisión, Internet, sistemas de navegación, meteorología, observación de la Tierra o lucha contra el cambio climático, entre muchos otros servicios. De hecho, hoy no es posible concebir el funcionamiento de nuestra sociedad, economía y vida cotidiana sin los servicios espaciales.
Al mismo tiempo, el sector espacial se ha convertido en uno de los grandes motores del avance científico y tecnológico de nuestra época. Estamos viviendo además el renacimiento de la exploración lunar, con la posibilidad real de establecer en los próximos años una presencia humana sostenible en la Luna. Por todo ello, disponer de autonomía estratégica en el ámbito espacial se ha convertido en un imperativo tecnológico y geopolítico fundamental para las grandes potencias y, por supuesto, también para Europa.
--Para una persona que no es experta, ¿cómo explicaría el trabajo de la Agencia Espacial Europea y por qué influye también en nuestra vida cotidiana?
La misión de la Agencia Espacial Europea es desarrollar, junto con la industria y la comunidad científica europeas, las capacidades espaciales de Europa. Impulsamos desarrollos tecnológicos y científicos al servicio de la sociedad, la economía y el conocimiento.
Nuestras misiones no solo permiten explorar el universo y realizar grandes avances científicos, sino que también tienen un impacto muy directo en nuestra vida cotidiana. Programas europeos como Galileo o Copernicus son buenos ejemplos de ello. Creo muy sinceramente que el trabajo de la Agencia impulsa la innovación tecnológica, el desarrollo industrial, nuevos servicios, nuestro crecimiento económico y nuevas oportunidades científicas y empresariales para Europa, al tiempo que contribuye a reforzar la influencia y autonomía estratégica europea en el contexto internacional.
--La ponencia que ofrecerá en Espaitec se centra en las nuevas infraestructuras de comunicación y navegación lunar. Dicho de forma sencilla, ¿de qué va a hablar en Castellón?
--En mi conferencia quiero ofrecer una visión actual de la exploración lunar, un momento especialmente fascinante, y destacar la relevancia de la misión Artemis II, que cuenta con una importante contribución europea.
También abordaré, de forma más específica, el desarrollo de nuevas infraestructuras y servicios avanzados de comunicaciones y navegación para la Luna impulsados por Europa a través de los programas Lunar Pathfinder, Moonlight y NovaMoon. Analizaremos cómo estas iniciativas contribuirán a la creación de un nuevo ecosistema lunar, generando importantes oportunidades científicas, tecnológicas, industriales y comerciales, y cómo podrán favorecer el establecimiento progresivo de una presencia humana sostenible en la Luna.
--¿Por qué vuelve a interesar tanto la Luna más de 50 años después de las misiones Apollo?
--Volver a la Luna responde a múltiples razones de carácter científico, tecnológico y estratégico. La Luna representa una oportunidad única para avanzar en múltiples campos científicos, prepararnos para futuras misiones tripuladas a Marte y desarrollar tecnologías muy innovadoras con aplicaciones también en la Tierra.
Además, la exploración lunar puede abrir nuevas oportunidades económicas vinculadas al aprovechamiento de recursos lunares y servir, a medio y largo plazo, como plataforma estratégica para la exploración de asteroides. La Luna se está convirtiendo también en un entorno de gran relevancia geopolítica y geoestratégica. Por todo ello, el actual esfuerzo internacional no busca únicamente regresar a la Luna, sino establecer una presencia sostenible que impulse un desarrollo científico, tecnológico, económico e industrial, y que siente las bases de una nueva era de exploración espacial hacia Marte y más allá.
--Usted ha impulsado desde la ESA programas como Moonlight, Lunar Pathfinder y NovaMoon. ¿Estamos hablando de construir una especie de ‘GPS de la Luna’?
--Sí, efectivamente. El sistema Moonlight incluye una constelación de cuatro satélites dedicados que proporcionará servicios avanzados de navegación lunar, utilizando tecnologías muy similares a las que empleamos hoy en la Tierra con sistemas como GPS o Galileo.
Gracias al enorme conocimiento y experiencia desarrollados en Europa a través del programa Galileo, hemos podido adaptar estas tecnologías al entorno lunar. Moonlight permitirá que astronautas, vehículos y futuras misiones robóticas puedan determinar su posición en la Luna de forma mucho más precisa, sencilla y autónoma, de manera comparable a cómo hoy navegamos en la Tierra con nuestros teléfonos móviles. Se trata de un cambio de paradigma extraordinario, ya que aumentará significativamente la seguridad, la eficiencia y la capacidad operativa de las futuras misiones lunares, y constituirá un elemento clave para hacer posible una presencia humana sostenible en la Luna.
--China, India, Japón, Estados Unidos y empresas privadas están acelerando sus proyectos espaciales. ¿Estamos ante una nueva competición mundial por liderar el espacio?
--Estamos entrando en un nuevo paradigma de la exploración espacial, en el que las agencias espaciales y la industria privada colaboran cada vez más estrechamente. Así ocurre en Europa con programas como Moonlight o en Estados Unidos con iniciativas como el programa CLPS de la NASA, cuyo objetivo es facilitar el acceso a la superficie lunar con empresas privadas. Esta sinergia permitirá desarrollar capacidades y servicios de forma más ágil e innovadora.
Al mismo tiempo, la cooperación internacional seguirá siendo esencial. Europa trabaja estrechamente con las agencias de Estados Unidos, Canadá o Japón, como ilustra muy bien la misión Artemis II, en la que Europa ha desempeñado un papel clave desarrollando el módulo de servicio de la nave Orion. Ahora bien, también es evidente que el espacio se ha convertido en un ámbito de creciente relevancia estratégica, tecnológica y económica para las grandes potencias. Disponer de autonomía espacial es también de gran importancia para Europa, y deberemos ser capaces de combinar de forma inteligente cooperación internacional con capacidades industriales propias, autonomía estratégica y liderazgo tecnológico.
--¿Qué papel juega Europa en ese escenario frente a potencias como Estados Unidos, China o Japón?
--En el campo de la exploración lunar, Europa desempeña hoy un papel importante. Contribuye al programa Artemis mediante el desarrollo del módulo de servicio de la nave Orion, el ESM. Europa está impulsando también nuevas infraestructuras avanzadas de comunicaciones y navegación a través de los programas Moonlight, Lunar Pathfinder y NovaMoon, y está desarrollando el programa Argonaut, que le permitirá disponer de una capacidad autónoma y recurrente para transportar carga a la Luna.
En el campo de la exploración, Europa trabaja en colaboración con Estados Unidos, Canadá, Japón y la India. La cooperación internacional seguirá siendo un pilar fundamental de la estrategia espacial europea, pero, al mismo tiempo, es importante reforzar nuestra autonomía estratégica también en el campo de la exploración.
Europa dispone de una industria de primer nivel mundial, excelencia científica y grandes capacidades tecnológicas. El reto ahora es mantener una ambición clara y sostenida que permita asegurar un papel relevante y de liderazgo en esta nueva era de la exploración. Una de las mayores fortalezas de Europa y de la ESA es su capacidad para unir a múltiples países en torno a objetivos comunes ambiciosos, como ya hemos demostrado con gran éxito en programas como Galileo o Copernicus. Debemos ser capaces de lograr también esa misma ambición y cohesión en el ámbito de la exploración espacial.
--Este foro se celebra en Espaitec, en la Universitat Jaume I, y reunirá a empresas innovadoras, investigadores y entidades del sector. ¿Por qué es importante que territorios como Castellón se acerquen a la industria aeroespacial?
--Hoy el espacio ya no es únicamente un ámbito reservado a grandes agencias o grandes empresas tecnológicas del sector, sino un ecosistema cada vez más abierto a la innovación, a las universidades, a las startups y a sectores industriales muy diversos.
Castellón dispone de capacidades muy interesantes en ámbitos como los materiales avanzados, las tecnologías cerámicas, la experiencia industrial, las universidades, los centros tecnológicos y un ecosistema creciente de innovación y emprendimiento tecnológico. El ESA BIC Valencia Region, vinculado al Aeropuerto de Castellón y en colaboración con la Universitat Jaume I y Espaitec, aporta gran valor estratégico, facilitando la creación de nuevas startups tecnológicas y favoreciendo la transferencia de tecnologías espaciales hacia el tejido industrial y empresarial.
--Castellón tiene un peso industrial muy vinculado a la cerámica y a los materiales. ¿Cree que sectores como el de los materiales avanzados pueden tener un papel en el futuro aeroespacial?
--El desarrollo de materiales avanzados constituye uno de los ámbitos fundamentales de la tecnología aeroespacial. El sector espacial requiere materiales resistentes y ligeros, capaces de soportar temperaturas extremas, elevados niveles de radiación y condiciones ambientales altamente exigentes.
Muchas de las innovaciones desarrolladas para el espacio terminan encontrando aplicaciones en la Tierra, y viceversa. Sectores con una gran experiencia en ciencia de materiales, procesos industriales y tecnologías cerámicas pueden desempeñar un papel muy relevante en este contexto.
--La Luna se presenta muchas veces como el paso previo hacia Marte. ¿Hasta qué punto volver a la Luna es necesario para poder llegar algún día al planeta rojo?
--Las agencias espaciales hemos concluido que una presencia humana sostenible en la Luna es el paso lógico previo a Marte, porque nos permitirá desarrollar y validar tecnologías que son imprescindibles para una futura misión tripulada al planeta rojo.
Hablamos de tecnologías de protección frente a la radiación, sistemas de soporte vital autónomos, generación eficiente de energía, utilización eficaz de los recursos locales y operaciones de larga duración, autónomas y lejos de la Tierra. La Luna se convierte así en un banco de pruebas fundamental para desarrollar estas tecnologías, reducir riesgos y adquirir experiencia operativa antes de afrontar una misión humana a Marte.
--Hay un tema que despierta muchísimo interés social: la posibilidad de vida fuera de la Tierra. Desde una mirada científica, ¿cree que estamos más cerca de encontrar algún indicio?
--Sí, estamos en un momento de gran interés para la astrobiología, un campo de la ciencia que estudia el origen, evolución, distribución y posibilidad de existencia de vida en el universo más allá de la Tierra.
Hoy contamos, por ejemplo, con telescopios e instrumentos avanzados capaces de caracterizar con precisión las atmósferas de determinados exoplanetas cercanos, situados en zonas potencialmente habitables, en busca de biomarcadores, es decir, señales químicas que podrían indicar la existencia de procesos biológicos. En nuestro propio Sistema Solar existen además lugares especialmente prometedores, como algunas zonas de Marte o las lunas heladas Europa y Encélado, donde podrían existir océanos subterráneos con condiciones favorables para formas de vida microbiana y hacia los que se están concibiendo misiones específicas de exploración.
--Si tuviera que dar una razón a estudiantes, investigadores, empresas o personas curiosas de Castellón para no perderse su conferencia en Espaitec, ¿cuál sería?
--Yo les diría que estamos viviendo un momento histórico en la exploración espacial y que la Luna va a convertirse en el próximo gran escenario científico y tecnológico. Mi objetivo es compartir, de una forma cercana y accesible, cómo Europa y la ESA están contribuyendo a este nuevo capítulo de la exploración lunar, cuáles son los grandes retos tecnológicos que estamos afrontando y por qué todo ello tendrá también impacto en nuestra vida cotidiana, en la ciencia, en la industria y en las nuevas generaciones.
Espero que con esta conferencia sea capaz de despertar curiosidad, inspiración y ganas de mirar más lejos.