El quinto Congreso Nacional de Vivienda presenta un conjunto de propuestas para paliar los problemas del sector en España
El sector promotor propone poner el foco en una nueva ley del suelo, la colaboración público-privada, una reducción de la burocracia con procedimientos más ágiles, más financiación y seguridad jurídica
El Congreso de la Vivienda celebrado en Barcelona.
El Periódico del Azulejo
08 octubre 2026 14:24
BARCELONA. El quinto Congreso Nacional de Vivienda, organizado por APCEspaña y APCE Catalunya, ha reunido en Barcelona a más de 400 profesionales del sector de la promoción y administraciones. En sus conclusiones, los ponentes han destacado una serie de propuestas que pueden ayudar a paliar el problema de la vivienda en España, ahondando en una nueva ley del suelo, impulsar la colaboración público-privada, un clamor unánime para la reducción de la burocracia con procedimientos más ágiles y más financiación.
El presidente de APCEspañay APCE Catalunya, Xavier Vilajoana, ha insistido en su discurso de clausura en la necesidad de un pacto de Estado entre las fuerzas políticas para después de las elecciones del 29 de noviembre. Vilajoana también ha hecho hincapié en que “construir una vivienda es el resultado final de un camino, y deberíamos ser capaces entre todos -administraciones, sector privado y sociedad civil- de conseguir que ese camino sea más corto, más previsible y más capaz de responder con celeridad a las necesidades reales de la gente”.
1. Ley del Suelo. Los promotores entienden que es urgente, tal y como llevan reclamando desde hace años, la aprobación de una nueva Ley del Suelo. También es necesaria menos regulación y una reducción de la burocracia que no frene los desarrollos urbanísticos, con un planeamiento más flexible y procedimientos más ágiles. El suelo, según se ha incidido en el Congreso, debe planificarse anticipando dónde se crearán los hogares del futuro: datos, demografía, infraestructuras y planeamiento tienen que formar parte de una misma estrategia.
2. Colaboración público-privada. Sin colaboración público-privada, seguridad jurídica y viabilidad económica será muy difícil alcanzar la escala necesaria para responder a las necesidades de vivienda. En opinión del sector, la política de vivienda necesita continuidad y cooperación entre Estado, comunidades autónomas y ayuntamientos, más allá de los ciclos políticos. Y la prioridad debe ser aumentar la oferta y, especialmente, la de vivienda accesible, actuando simultáneamente sobre suelo y planeamiento, licencias, financiación y capacidad de ejecución.
3. Financiación. El reto es hacer financiables más proyectos y cubrir los huecos existentes en determinadas fases de la producción. Según han coincidido varios ponentes, la financiación bancaria y la alternativa son complementarias: un ecosistema financiero más diverso permitirá atender distintos riesgos, fases y necesidades. Los recursos públicos tienen mayor capacidad transformadora cuando actúan como palanca —mediante financiación, avales o garantías— para movilizar mucho más capital privado. Y la vivienda asequible necesita una financiación específicamente adaptada a sus menores rentabilidades y a sus mayores horizontes temporales.
4. Industrialización. Si se quiere producir significativamente más vivienda, es necesario aumentar también la capacidad productiva del sector. Y, según los promotores, la industrialización es una de las principales herramientas para conseguirlo. El valor de la industrialización no debe medirse únicamente por una eventual reducción del coste: aporta productividad, plazos más predecibles, calidad, seguridad y capacidad para producir con menos dependencia de una mano de obra cada vez más escasa y que precisa de un relevo generacional.
5. La importancia de los datos. Los expertos dicen que una buena política de vivienda comienza por un buen diagnóstico: hay que conocer qué mide cada fuente y evitar convertir cifras aisladas en explicaciones simples de problemas complejos. Los ponentes de la mesa dedicada a los datos subrayaron que estos deben permitir pasar del diagnóstico a la anticipación: prever formación de hogares y demanda futura para planificar con tiempo suelo, infraestructuras y vivienda. Las políticas públicas deben medirse por resultados y se necesitan indicadores que permitan saber qué medidas funcionan, cuáles no y cuáles pueden reproducirse en otros territorios.
6. Necesidad de construir vivienda de toda tipología para atender a una demanda diversa. El problema de acceso a la vivienda ha dejado de afectar exclusivamente a los colectivos vulnerables y alcanza ya a amplias capas de las rentas medias y, especialmente, a los jóvenes. En sus conclusiones, el V Congreso Nacional de Vivienda ha puesto de manifiesto que no existe una única necesidad residencial: compra, alquiler y otras fórmulas deben convivir para responder a las necesidades de la ciudadanía y a sus momentos vitales diferentes.
Para mejorar el acceso al alquiler es necesario aumentar la oferta, y para movilizarla resulta esencial generar confianza y seguridad tanto para propietarios como para inquilinos. La vivienda condiciona mucho más que el lugar donde vivimos: condiciona emancipación, formación de hogares, movilidad, decisiones familiares y, en definitiva, el desarrollo del proyecto vital de las personas.