ENERGÍA

La cerámica acusa al Gobierno español de «abandono» por el decreto anticrisis

La patronal azulejera, Ascer, confirma que no se ha atendido ninguna petición ante el aumento de costes energéticos
Imagen de archivo de una empresa cerámica castellonense.
B. Roig

CASTELLÓ. La renovación de las medidas anticrisis aprobadas el martes en el Consejo de Ministros vuelve a ignorar las peticiones de la industria cerámica, que, como otros sectores productivos nacionales, está afectada por el fuerte incremento de los costes energéticos. El 21 de septiembre, los ministros de Economía, Carlos Cuerpo, y de Industria, Jordi Hereu, se reunieron con representantes de agrupaciones industriales españolas para conocer el grado de afectación de la guerra de Oriente Medio. Allí, los representantes empresariales propusieron medidas para que fueran atendidas en el decreto del Gobierno.

Tras la rueda de prensa del Consejo de Ministros no se hizo ninguna referencia a actuaciones de alivio para la industria. Solo se hizo mención a las tarifas reguladas del gas para hogares y pymes, pero desde la cerámica de Castellón esperaron a conocer el contenido íntegro del documento en el BOE. Una vez desvelada la letra pequeña, la patronal Ascer confirma los temores. «Tras revisar el texto, vemos que no hay ninguna medida destinada a la industria, lo que a nuestro parecer es grave». El propio ministro de Industria, Jordi Hereu, fue informado directamente de esta preocupación por la escalada de la cotización del gas en la reciente visita realizada a la sede de Ascer.

La principal petición de la cerámica era una bonificación en los peajes de la red gasista, a fin de reducir la factura de esta fuente energética, que desde el inicio de la guerra ha duplicado su precio, de los 35 euros por megavatio hora de finales de febrero a los 70 euros actuales.

La organización empresarial valora que «abandonar a la industria intensiva en energía sin medidas de apoyo en el actual contexto va a tener consecuencias negativas en la competitividad y empleo de los sectores productivos». En los pasillos de Cersaie, empresarios manifestaron su enorme preocupación por la escalada de precios del gas, y advirtieron de que podría haber paradas productivas en el último trimestre del año, ante unos costes difíciles de asumir para el sector.

La presidenta de GasIndustrial, Verónica Rivière, consideró «preocupante que el Gobierno no haya tenido en cuenta estas medidas energéticas, si se tiene en cuenta que la caída de consumo de gas en septiembre cae un 13%». Algo que atribuyó a la subida de los precios: «Si el coste del gas es alto, se consume menos al ser menos competitivo».

Además de la guerra en Oriente Medio, se encuentra la circunstancia del invierno. El aumento del consumo de gas para uso doméstico suele derivar en un incremento de sus precios.

La valoración de Ascer también pone el foco en las comparaciones con otros países europeos. «Otros estados miembros de la UE sí están apoyando a sus industrias» para hacer frente al incremento de costes de la energía y preservar la competitividad, remarcan desde la organización empresarial.

Agravio comparativo

No es la primera vez que la cerámica muestra su decepción con las ayudas del Gobierno. En el mes de marzo, con el primer paquete de medidas, se incluyó una bonificación de peajes para la industria electrointensiva, pero no se hizo ninguna referencia a los grandes consumidores de gas.

Una situación que el secretario general de Ascer, Alberto Echavarría, considera un agravio comparativo, como expuso la semana pasada en la feria de Bolonia. «Sugerimos al Gobierno que hubiera una coherencia entre las medidas de apoyo a las industrias electrointensivas y a las gasintensivas».

Consumidores gasintensivos

Remarcó que esta petición no solo fue de la cerámica, «sino de otras industrias gasintensivas que estaban presentes en la reunión», que solicitaron «no discriminar a unos sectores u otros en función de la energía que consumen». Ascer es uno de los sectores que reclaman la creación de un estatuto de consumidores gasintensivos, del mismo tipo que tienen los electrointensivos, sin que se haya atendido la propuesta.

Además, Echavarría expuso que en estos momentos «estamos en peor situación que cuando aplicaron las primeras medidas» del decreto anticrisis de marzo, debido al efecto de la inflación en los costes no solo energéticos, sino también en transportes y materias primas.