TECNOLOGÍA

Maincer instala en Polonia una máquina específica para piezas en L

La firma adherida a Asebec / Spanish Ceramic Technology ha desarrollado para King Klinker una máquina a medida capaz de trabajar de forma simultánea en dos planos y en seco
Maincer
El Periódico del Azulejo

ONDA. Maincer, firma adherida a Asebec / Spanish Ceramic Technology, ha completado en Polonia la instalación de una máquina de rectificado de ladrillos para King Klinker, conocido fabricante del sector cerámico especializado en productos clinker.

El proyecto tenía como objetivo mejorar la precisión dimensional de las piezas en L, también conocidas como corner bricks, garantizar un calibre uniforme y optimizar el proceso productivo sin comprometer la calidad final.

Maincer

Este tipo de ladrillos representa una parte relevante de la producción del cliente, en torno al 25% del total, y plantea una especial complejidad técnica por su geometría. Las piezas cuentan con dos planos de trabajo: una pata en posición horizontal y otra en posición vertical. El reto consistía en desarrollar un sistema capaz de rectificar ambas caras de manera simultánea, manteniendo tolerancias ajustadas y estabilidad dimensional durante toda la producción.

Para dar respuesta a esta necesidad, Maincer diseñó una solución completamente a medida: la MRE-270, una máquina concebida específicamente para el rectificado de piezas cerámicas en esquina. La instalación incorpora un sistema de alimentación mediante correas servomotorizadas, correas con protuberancias antideslizantes para controlar la pieza, dos correas horizontales de transporte y una correa vertical que actúa como guía y tope.

El sistema de rectificado está compuesto por ocho motores, cuatro de ellos destinados al trabajo en horizontal y otros cuatro al vertical. Cada motor, con una potencia de 4,8 kW, trabaja con muelas de rectificación que mecanizan progresivamente la pieza hasta alcanzar la medida final.

Desde la firma castellonense reseñan que «la solución permite realizar el proceso en un único paso, con transporte y posicionamiento estable de la pieza y rectificado simultáneo en los planos horizontal y vertical. De este modo, se obtienen piezas calibradas, con geometría constante y alta repetibilidad, reduciendo desviaciones entre caras». Además, todo el proceso se realiza en seco, sin necesidad de utilizar agua, lo que refuerza la eficiencia de la instalación y simplifica el tratamiento posterior de las piezas.