OHLA regresa a la promoción inmobiliaria en Castellón y prepara su desembarco en vivienda asequible
Su primera promoción se encuentra entre Benicàssim y Oropesa del Mar y cuenta con áticos por encima del millón de euros
Recreación de la promoción que levantará OHLA en la provincia de Castellón.
Gabriel Santamarina
13 enero 2026 11:01
MADRID. OHLA ha firmado su regreso a la promoción inmobiliaria —uno de sus negocios históricos—, con el desarrollo de un residencial de lujo en la urbanización Torre Bellver, un enclave situado entre Benicàssim y Oropesa del Mar, en la provincia de Castellón. La constructora lleva a cabo esta actividad a través de la división de Desarrollos, encargándose de la construcción y comercialización, pero trabajando de la mano de un inversor institucional, un ‘family office’ de origen suizo, que actúa como socio capitalista, confirman fuentes cercanas a la compañía a EL PERIÓDICO. Bellmar, nombre que ha asumido el residencial, contará con 26 viviendas de dos y tres dormitorios, todas ellas orientadas al mar, con grandes ventanales y amplias terrazas privadas, además de dos plazas de aparcamiento y trastero.
Los áticos —cuyos precios parten sobre plano del millón de euros— contarán además con piscina propia. La urbanización se ubicará a media hora del Aeropuerto de Castellón y en las proximidades de las playas de la Renegà, Bellver o el Voramar, estará rodeada de 4.000 metros cuadrados de jardines y zonas verdes y, en su interior, dispondrá de solárium, gimnasio, videovigilancia, sensores perimetrales e iluminación LED en todo el recinto. «Bellmar se integra en un entorno que combina tranquilidad, naturaleza y proximidad a todos los servicios. El proyecto se adapta a la ladera para maximizar las vistas al Mediterráneo, con un diseño arquitectónico de líneas limpias y materiales naturales que transmiten equilibrio y serenidad», señalan en el dosier de venta, encargo que ha recalado en la consultora Savills.
La gran novedad de este proyecto es el regreso de OHLA al negocio inmobiliario, el cual nunca llegó a abandonar desde el ángulo de la construcción. Por ejemplo, en los últimos meses, ha completado las obras del hotel de lujo Fairmont La Hacienda, en Cádiz, con 153 habitaciones y 47 villas de lujo, propiedad ahora del fondo ActivumSG, y tiene en marcha las de otro residencial de lujo en la isla de La Gomera, cuyos precios parten desde los 1,2 millones de euros. Sin embargo, sí supone la vuelta desde el prisma promotor, negocio en el que OHLA se encarga de la adquisición del suelo, el diseño del residencial, su comercialización, construcción y entrega al cliente final.
Esta ha sido una de las actividades históricas de la constructora ahora participada mayoritariamente por los hermanos Amodio, que en los últimos veinte años ha desarrollado Centro Canalejas, un complejo de usos mixtos en Madrid, que aloja el hotel Four Seasons de la capital y una galería comercial; Old War Office, un edificio histórico en Londres; o varios hoteles y viviendas en Mayakoba, en Riviera Maya (México). En todos estos, OHLA actuó como promotor, ya que compró el edificio o el suelo, lideró las obras y años después desinvirtió.
Para el desarrollo de proyectos inmobiliarios, una línea de negocio que quiere impulsar en los próximos años, la constructora buscará alianzas estratégicas con socios para acometerlos de forma conjunta, en lo que se conoce en el sector como coinversión. Esta práctica consiste en que un determinado desarrollo lo llevan a cabo de la mano de un socio industrial con conocimiento, como es el caso de OHLA, y un socio financiero, que busca un retorno alto a sus inversiones como el que ofrece la promoción, pero que carece de los equipos ni el expertis para hacerlo. Este tipo de asociaciones son habituales en el sector y algunas de las principales promotoras cuentan con acuerdos así, como Neinor Homes, Aedas Homes o Culmia. En este caso, la constructora cuenta una alianza estratégica con un ‘family office’ de origen suizo cuya identidad no ha trascendido.
Ojos puestos en la vivienda asequible
En paralelo, OHLA está analizando su desembarco en el segmento de la vivienda asequible, junto al lujo otro de los grandes filones en el mercado nacional. En concreto, la compañía prepara su candidatura para alguno de los concursos que están lanzando las diferentes administraciones públicas para construir inmuebles destinados al alquiler asequible. Sin ir más lejos, la constructora ya sondeó presentarse a la última licitación del Plan Vive de la Comunidad de Madrid, algo que finalmente no se consumó.
Este tipo de procesos son pequeñas concesiones administrativas, en las que el adjudicatario obtiene su retorno de los alquileres de los pisos durante plazos por encima de los 50 años, de forma que supone un negocio con mucho encaje en la estrategia de la compañía fundada por el fallecido Juan Miguel Villar Mir, que cuenta con una fábrica de prefabricados para integrar en esta división, como ya ha hecho Avintia Inmobiliaria, una de las constructoras que lidera la promoción de inmuebles en régimen de arrendamiento asequible gracias a su sistema de industrialización Ávita.