DISEÑO

Eclèctica Barcelona, así es la original exposición de experimentación del hábitat

La muestra temporal transforma el histórico edificio de la calle Balmes en 12 estancias creadas por interioristas junto a figuras como Isabel Coixet, Javier Cercas, Xuan Lan, Juan Avellaneda, Martina Klein o Nandu Jubany
Vestidor suite, obra de Ricard Trenchs y Juan Avellaneda.
Laura Estirado

BARCELONA. Ecléctica Barcelona ha convertido el Círculo Ecuestre en algo más que una exposición de interiorismo. Durante unos días, el club de la calle Balmes deja de ser solo uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad para transformarse en una casa posible, deseada, extraña por momentos, pero muy, muy contemporánea, muy moderna. Una casa con salón, cocina, biblioteca, comedor, bar, vestidor, gimnasio, baños y hasta laundry. Pero, sobre todo, una casa pensada por duplas creativas que cruzan diseño, cultura, gastronomía, literatura, cine, moda y bienestar.

Integrada en el programa oficial de Barcelona 2026 Capital Mundial de la Arquitectura, la primera edición de Ecléctica Barcelona reúne a 12 interioristas y arquitectos con 12 nombres conocidos de la creación contemporánea. La idea no es enseñar estancias bonitas, aunque las hay, sino plantear una pregunta muy actual: cómo queremos habitar hoy. Y ahí aparecen Isabel Coixet, Javier Cercas, Risto Mejide, Martina Klein, Queralt Lahoz, Xuan Lan, Juan Avellaneda, Albert Raurich o Nandu Jubany como detonantes de espacios que intentan traducir sus universos personales al lenguaje del interiorismo.

Patricia Pérez Romera, directora ejecutiva de Ecléctica Barcelona y CEO de AMT Comunicación, Pia Capdevila, directora creativa del proyecto, acompañadas por Enrique Lacalle, presidente del Círculo Ecuestre; y Maria Buhigas, arquitecta jefe del Ayuntamiento de Barcelona. Y el resto de participantes en el proyecto.

Espacios creativos

La muestra, impulsada por Patricia Pérez Romera, de AMT Comunicación, y la interiorista Pia Capdevila, se presenta en la planta 2 y 3 del Círculo como «una gran casa creativa abierta al público». Y el planteamiento funciona porque cada estancia se comporta casi como un retrato. El salón de Lázaro Rosa-Violán e Isabel Coixet imagina a un viajero sofisticado, coleccionista y emocional. La biblioteca de Asun Antó y Javier Cercas se plantea como un refugio para leer, pensar y dejar que el tiempo pase de otra manera. La cocina de Bárbara Aurell y Albert Raurich recupera el centro sentimental de las casas: la mesa, la conversación, el gesto de cocinar para otros.

En el bar, Olga Pajares y Nandu Jubany convierten la cerveza y la gastronomía en una atmósfera cálida, casi fermentada, donde los tonos cobrizos y la barra son el corazón del espacio. En el despacho de Jaime Prous y Risto Mejide, el trabajo se entiende como margen, pensamiento crítico y escenario de ideas. El comedor de Pia Capdevila y Martina Klein habla de hospitalidad contemporánea, de cómo vestir una mesa y de cómo la elegancia también puede ser ligera.

Vista del comedor, ideado por Pia Capdevila y Martina Klein. / MERITXELL ARJALAGUER

Las estancias del ritual

Uno de los espacios más fotogénicos es el vestidor suite de Juan Avellaneda y Ricard Trenchs, donde moda, joyería e interiorismo se cruzan en una habitación pensada como un ritual. La cama no es solo cama, el vestidor no es solo armario y las vitrinas de Unión Suiza convierten las joyas en parte del relato. Todo aparece coreografiado entre espejos, verdes profundos, claroscuros y piezas que se descubren poco a poco, como si vestirse fuera también una forma de habitarse.

El salón, ideado por Lázaro Rosa-Violán e Isabel Coixet. / MERITXELL ARJALAGUER

La parte más ligada al bienestar llega con el baño de Sara Folch y Xuan Lan, patrocinado por Roca. Su propuesta, titulada ‘El despertar de los sentidos’, interpreta el baño como un templo sensorial. Agua, luz, texturas y tecnología se ponen al servicio de una idea que cada vez pesa más en la vivienda contemporánea: la casa ya no es solo refugio, también es un lugar de autocuidado. En esa misma línea, el gym suite de Adela Cabré y Ffitcocó plantea el entrenamiento como una práctica consciente, integrada en una suite donde el ejercicio y el descanso no compiten, sino que se acompañan.

La biblioteca, codiseñada entre Asun Antó y Javier Cercas. / MERITXELL ARJALAGUER

También hay una reivindicación de espacios domésticos que casi nunca protagonizan titulares. Ellaundry de Àgata Samons y La Ordenatriz dignifica el lavadero y lo convierte en una estancia funcional, cálida y pensada. La sala club de L35 Architects y Queralt Lahoz, por su parte, propone una experiencia más inmersiva, donde música, luz y acústica dialogan con la voz de la artista. Y el baño suite de Cristina Carulla y Mariona Ferran transforma la pausa en una experiencia íntima, material y casi ceremonial.

El baño se convierte en ‘El despertar de los sentidos’, por obra de Sara Folch y Xuan Lan.

El éxito de público en los primeros días ha llevado a la organización a ampliar horarios. Ecléctica Barcelona podrá visitarse el viernes 12 y el sábado 13 de junio también de 14.00 a 16.00 horas, de modo que ambos días permanecerá abierta de forma ininterrumpida de 10.30 a 19.30 horas. La exposición estará abierta hasta el 13 de junio en el Círculo Ecuestre, en Balmes 169 bis.