La cerámica, protagonista en el último gran avance de la Sagrada Familia con un mural de más de 50.000 piezas en la Torre de Jesucristo
Cerámica Cumella muestra de nuevo su maestría con su aportación al interior de la torre central del templo de Gaudí con una intervención artesanal de gran formato que acompaña uno de los hitos recientes de la basílica.
Detalle de la torre.
J. Cabrerizo
08 abril 2026 10:15
BARCELONA. La cerámica ha cobrado un protagonismo especial en uno de los avances más recientes y simbólicos de la Sagrada Familia. La firma Cerámica Cumella ha puesto en valor su intervención en el interior de la Torre de Jesucristo, donde se ubica un mural cerámico de dimensiones extraordinarias realizado íntegramente de forma artesanal en su taller.
En la publicación difundida por la empresa, Cumella subraya la envergadura del trabajo ejecutado: “El interior de la Torre de Jesús de la Sagrada Familia presenta un mural cerámico de una escala sin precedentes”.
La compañía añade que “más de 50.000 piezas pintadas a mano fueron producidas en nuestro taller mediante un proceso completamente artesanal”, lo que convierte esta actuación en un proyecto excepcional dentro de la cerámica arquitectónica contemporánea.
Algunas de las piezas cerámicas.
La intervención adquiere aún más relevancia por el momento en el que se produce, coincidiendo con la culminación exterior de la Torre de Jesucristo, la más alta del conjunto monumental. En ese contexto, el trabajo desarrollado en el interior refuerza el papel de la cerámica no como un simple revestimiento, sino como un elemento esencial en la concepción espacial, lumínica y simbólica de la obra de Gaudí.
El interior de la torre.
Colores y texturas
Desde la propia empresa destacan además la complejidad técnica y estética del encargo. “Cada detalle, desde el color hasta la textura, fue cuidadosamente elaborado para seguir la compleja geometría de Gaudí e interactuar con la luz en el interior de la torre”, señalan. Esa afirmación resume bien la importancia de la cerámica en la resolución final de uno de los espacios más singulares del templo: un material capaz de dialogar con la arquitectura, potenciar la luz y reforzar la dimensión espiritual del conjunto.
Cerámica Cumella.
Cumella también pone el acento en el carácter extraordinario del proyecto y en su valor patrimonial. “Un proyecto de esta magnitud es una oportunidad poco común para aplicar nuestro oficio”, afirma la firma, que concluye mostrando su orgullo por haber podido contribuir “con nuestra experiencia a una obra de tanta significación histórica y arquitectónica”.
La aportación del taller catalán evidencia que el último impulso de la Sagrada Familia no se explica solo desde la ingeniería o la monumentalidad de sus estructuras, sino también desde la pervivencia de oficios artesanos de alta especialización. En una obra donde materia, luz y simbolismo forman parte del mismo lenguaje, la cerámica vuelve a situarse en el centro del relato arquitectónico.