EMPLEO

Cierre de una empresa cerámica de Castellón: desesperación entre los trabajadores

Los afectados mayores de 55 años tienen problemas para obtener el convenio especial
Trabajadores de la empresa, antes de una reunión de la negociación del despido.
Bartomeu Roig

CASTELLÓ. El cierre de una empresa, con el despido de todos los empleados incluido, es un proceso difícil que en determinadas ocasiones se complica por la suma de factores adicionales. Esto es lo que les sucede a los operarios de una fábrica cerámica de la provincia, ubicada en la ciudad de Castellón, que a finales de 2025 se quedaron sin trabajo como consecuencia de la clausura de la actividad.

La compañía es Codicer y los afectados siguen a la espera de aclarar varios interrogantes sobre sus prestaciones. Uno de los integrantes del comité de empresa, Félix Martín, menciona que fueron despedidos hace cinco meses, «y seguimos pendientes de que se nombre a un administrador concursal, porque nadie nos dice nada».

Cinco meses de espera sin avances

Tras cerrar la tramitación del ERE para los 75 asalariados de Codicer se comunicó a los trabajadores que ya se había presentado la solicitud de procedimiento concursal, como paso previo a la liquidación de la firma. Pasado todo este tiempo, «no hay publicación oficial que indique que ya esté iniciado el concurso». Un nuevo ejemplo del colapso que sufre la Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Castellón.

Martín recuerda que muchos de los trabajadores ya consumieron parte del paro, al acumular varios ERTE en los últimos años. «Los hay que se quedarán sin cobrar del desempleo en enero, y en mi propio caso, acaba el 27 de abril del año que viene», comenta. Además, no han recibido las indemnizaciones económicas por el despido, que se tramitarán a través del Fondo de Garantía Salarial (Fogasa). «Desconocemos cuándo llegará este dinero, porque a los cinco meses sin administrador concursal le seguirán varios meses para elaborar el informe», lo que dilata este proceso.

Problemas con el convenio especial

No es este el único problema, porque los empleados mayores de 55 años no podrán entrar en el convenio especial, que les permite mejorar sus subsidios, al tener más dificultades para acceder a un nuevo empleo por su edad. «La empresa presentó la documentación correspondiente con cuatro meses de retraso», lo que dilata el trámite. «Parece que todo lo que tenían que hacer lo han hecho mal», afirma, situación que explica la inquietud de los ya extrabajadores. «Muchos de ellos, si no encuentran pronto un nuevo empleo, se quedarán sin ningún ingreso en pocos meses», relata.