La cerámica deja atrás su bache estival de producción: mejora sus resultados
Ya se conocen los datos de fabricación de noviembre
Interior de una fábrica productora de baldosas cerámicas.
B. Roig
12 enero 2026 09:20
CASTELLÓ. La industriacerámica de Castellón comenzó 2025 con buenas cifras de producción. Hasta el mes de mayo, los datos presentaban una evolución favorable, pero en verano se torció la tendencia, debido a la inestabilidad internacional, encabezada sobre todo por la negociación de los aranceles entre Estados Unidos y la Unión Europea.
Estas tensiones comerciales provocaron un aumento de las exportaciones a EEUU durante los primeros meses, con el fin de hacer acopio de materiales. A partir de ese momento se dio un efecto rebote, que perjudicó a la producción. En junio, julio y agosto los resultados interanuales fueron a la baja.
Remontada tras el verano
Las actualizaciones periódicas que cada mes ofrece el Institut Valencià d’Estadística reflejan que la vuelta al curso trajo una remontada. En septiembre fue tímida, con el 2,2%, pero en noviembre se aceleró hasta el 7,8% interanual.
Con estos resultados, el acumulado desde enero hasta noviembre muestra un aumento del 3,2% respecto al mismo tramo de 2024. A menos que haya un descalabro en diciembre, el cierre del año será en positivo. Las estimaciones de la patronal azulejera Ascer ya iban en este sentido, puesto que en su balance del mes pasado apuntaron que se daría una horquilla entre el 0% y el 3% respecto al final del ejercicio anterior.
Preocupación por las emisiones de CO2
Esta evolución al alza no oculta las preocupaciones del sector, que en estos momentos mira a Bruselas y su propuesta de reducir las asignaciones gratuitas de emisiones de CO2, por lo que la industria tendría unos costes añadidos de unos 100 millones de euros anuales. La Unión Europea pretende con esta medida acelerar la descarbonización de determinados actores de la economía continental.
Algo inaplicable por el momento en sectores como la cerámica, que todavía no cuenta con tecnología lo suficientemente madura como para abandonar los hornos de gas y aplicar otras formas de fabricar.
En esta reivindicación no solo participa el sector azulejero español, sino también el italiano. Hay otros actores de la economía de la UE, como el automóvil, que ya han logrado flexibilizar los planes iniciales, algo que también espera conseguir la cerámica.