BARCCELONA. ¿Cómo puede una gran obra convertirse también en un ejemplo de economía circular? Esta fue la cuestión central de la segunda sesión de Molins Talks: presente y futuro de la arquitectura, el ciclo de conversaciones impulsado por Molins en el marco de Barcelona Capital Mundial de la Arquitectura 2026, de cuya agenda oficial forma parte. Como compañía colaboradora de esta iniciativa, Molins abre con este ciclo un espacio de reflexión sobre cómo la arquitectura, la construcción, la innovación y la sostenibilidad pueden contribuir a transformar las ciudades.
La conversación reunió a Jordi Portabella, director del área de Sostenibilidad del FC Barcelona; Lluís Moya, director de la oficina técnica del Espai Barça; y Pilar López, directora de economía circular de Molins, con la moderación de Adela Martínez, directora de asuntos corporativos y comunicación externa de Molins. El encuentro abordó desde el origen sostenible del proyecto hasta los retos técnicos que plantea la reutilización de materiales y las posibilidades de trasladar este modelo a otras grandes obras.
Uno de los principales ejemplos de circularidad del proyecto del nuevo estadio se encuentra en la tecnología aplicada para recuperar, tratar y reincorporar los materiales procedentes del antiguo estadio. Los residuos procedentes de la demolición de la tercera gradería se trituran, clasifican y reciclan para reincorporarlos a la construcción. En el espacio del antiguo Miniestadi se han valorizado más de 100.000 toneladas de residuos, que se transforman en nuevos áridos destinados, entre otros usos, a la fabricación de hormigón estructural y no estructural, capas de relleno y granulares, y mortero de excavación. Por su escala, el proyecto constituye la mayor actuación de reutilización de RCD (residuos de construcción y demolición) desarrollada por Molins en España y se sitúa entre las de mayor envergadura de Europa.
Jordi Portabella destaca que “la sostenibilidad forma parte de la transformación del Spotify Camp Nou desde su concepción. El proyecto nos permite avanzar hacia un modelo de economía circular en el que los materiales se mantienen en uso y se valorizan, reduciendo residuos y el consumo de nuevos recursos. La colaboración con Molins en la recuperación y reutilización de materiales demuestra que la economía circular puede aplicarse también a proyectos de esta escala.”
Por otro lado, Lluís Moya subraya que “uno de los aspectos más relevantes del proyecto es que una parte del antiguo estadio sigue formando parte del nuevo. Los materiales procedentes de la demolición se recuperan, se tratan y se reincorporan a la nueva construcción, dando una segunda vida a elementos que ya formaban parte de nuestra historia. Desde el punto de vista técnico, supone un reto importante, pero también una oportunidad para hacer que el nuevo Spotify Camp Nou mantenga parte de la esencia y los materiales del estadio anterior.”
»En Molins, la sostenibilidad forma parte de nuestro propósito y de nuestra estrategia. Este proyecto, que hemos coliderado con el FC Barcelona, demuestra que la economía circular puede aplicarse en una obra de esta magnitud con todas las garantías. La colaboración y la apuesta del Club han permitido transformar residuos de demolición en materiales de alta calidad que vuelven a incorporarse a la propia obra», señala Pilar López, directora de Economía Circular de Molins.
El reto, sin embargo, va más allá de recuperar residuos. La conversación puso también el foco en cómo transformar esos materiales en recursos capaces de responder a las exigencias técnicas de una obra de esta magnitud. En el hormigón estructural, por ejemplo, puede incorporarse hasta un 20% de árido grueso reciclado, mientras que otros usos permiten porcentajes superiores. A ello se suma la utilización de la gama Susterra de Molins en el conjunto del hormigón utilizado en la obra, contribuyendo a reducir su huella de CO2 y a reforzar el enfoque circular del proyecto.
Además, buena parte del proceso se realiza en el propio entorno de la obra, en los propios terrenos del FC Barcelona. La producción de hormigón in situ permite aprovechar directamente los áridos recuperados y reducir los desplazamientos asociados al transporte de materiales.
El nuevo Spotify Camp Nou se posiciona, así, como un referente mundial en sostenibilidad y economía circular, mostrando cómo una gran transformación puede impulsar nuevas formas de construir: aprovechando mejor los recursos existentes, reduciendo impactos y dando una nueva vida a materiales que ya formaban parte de su historia. Una reflexión que conecta directamente con el espíritu de Barcelona como Capital Mundial de la Arquitectura 2026 y con la voluntad del FC Barcelona y Molins de contribuir al debate sobre el presente y el futuro de la arquitectura y la construcción.