MADRID. Una pequeña bajada del nivel del agua en una piscina puede parecer un detalle menor, pero dejarla pasar una semana puede convertirla en una pérdida de más de 1.500 litros, con impacto directo en el consumo, en la factura y en la eficiencia de una instalación que, en muchos casos, solo se revisa cuando el problema ya es evidente.
Según una estimación técnica del negocio Construction Solutions de Molins realizada sobre una piscina unifamiliar de 6x4 metros y 2 metros de profundidad, una pérdida de apenas un centímetro de agua al día puede suponer alrededor de 0,24 metros cúbicos diarios, es decir, unos 240 litros. Si esa fuga se deja avanzar durante una semana, la pérdida puede elevarse hasta aproximadamente 1,5 metros cúbicos, más de seis veces más.
Por eso, a las puertas del verano, Molins recomienda revisar y poner a punto las piscinas para detectar a tiempo fugas, defectos de impermeabilización o pequeñas patologías constructivas que, si no se corrigen, pueden llegar a convertirse en un problema de consumo, coste y mantenimiento durante toda la temporada estival.
La recomendación cobra especial relevancia en España, donde el parque de piscinas supera ya los 1,3 millones de unidades y se incorporan cada año cerca de 30.000 nuevas instalaciones, impulsadas sobre todo por el sector residencial, turístico y hotelero. Andalucía, Comunidad Valenciana y Murcia, Cataluña y Madrid concentran cerca del 73% del parque nacional, en un contexto en el que el calor, la presión turística y el uso intensivo incrementan la importancia del mantenimiento eficiente.
En este escenario, el mantenimiento preventivo es clave no sólo para garantizar la durabilidad de la instalación, sino también para evitar pérdidas de agua fácilmente evitables y mejorar el comportamiento global de la piscina durante todo su ciclo de uso.
A juicio de Molins, este tipo de revisiones debería abordarse cada vez más como una intervención técnica en toda regla y por profesionales cualificados, especialmente cuando afecta al vaso, la impermeabilización, las conducciones o los equipos de depuración.
Finalmente, David Rodríguez, experto del negocio Construction Solutions de Molins, considera que «sería necesario incentivar con mayor claridad la rehabilitación de piscinas orientada al ahorro de agua y energía». En este sentido, subraya «la importancia de dar el peso adecuado a actuaciones como la impermeabilización, que mejoran la durabilidad y la estética de la instalación, traduciéndose en una mayor eficiencia y en un ahorro a largo plazo».
Por otra parte, las mejoras en equipos, depuración o reducción de la evaporación de piscinas también podrían contribuir a modernizar un parque muy amplio de instalaciones en España y favorecer un uso más eficiente de estos recursos. Actuaciones que hoy en día no cuentan con un tratamiento específico en las deducciones estatales del IRPF.