BARCELONA. La Asociación de Promotores y Constructores de Edificios de Cataluña (APCE) analiza la evolución de los costes de construcción en España y Cataluña en los últimos años en su última nota de coyuntura.
En el documento, elaborado por el Servicio de Estudios de la asociación, se indica que el sector de afronta una nueva etapa marcada por la continuidad del incremento de costes, aunque con un ritmo de más desacelerado que el registrado durante los años de máxima tensión inflacionaria.
Después de los incrementos especialmente intensos registrados durante los años 2021 y 2022, la evolución reciente muestra una moderación del ritmo de crecimiento. Asimismo, esta moderación no implica un retorno a los niveles previos, sino al asentamiento de un nuevo escenario de mercado.
Según los datos analizados, estos costes generales de edificación en España acumulan un incremento del 25,1% desde 2019, mientras la inflación media de los 43 materiales estudiados se sitúa en el 26,7% entre 2019 y 2025, 8,4 puntos por encima de la inflación registrada en España.
2025 confirma la tendencia: los costes aumentaron un 2,4%, con un incremento del 2,8% en el segmento residencial y del 1,9% en el no residencial. En el caso de los materiales, la variación media se mantuvo alrededor del 1,5%, y 11% de los 43 materiales analizados registraron variaciones negativas.
Esta evolución apunta a una fase de mayor estabilidad, pero sobre unos niveles de coste claramente superiores a antes de la crisis de suministros.
El informe, asimismo, pone de manifiesto que el incremento acumulado no ha sido homogéneo. Las partidas vinculadas a la estructura y obra gruesa son las que concentran los aumentos más relevantes, con una subida acumulada del 39,8% entre 2019 y 2025.
Se trata de materiales con una elevada dependencia energética y logística y con menor capacidad de sustitución a corto plazo, hecho que explica su mayor exposición a los choques internacionales de precios, energía y transporte.
En Cataluña, el coste medio de construcción de un edificio plurifamiliar se situó en 2025 en 1.644,78€/m2 construido, con un incremento del 2,7% respecto al año anterior. Las viviendas unifamiliares alcanzaron los 1.385 €/m2, mientras los edificios de oficinas se situaron en 1.468,22 y las naves industriales en 601,7.
Desde una perspectiva histórica, la evolución de los costes muestra una tendencia estructural de fondo. Entre 1996 y 2005, la vivienda unifamiliar es la tipología con un incremento acumulado más elevado (248%), seguida del edificio plurifamiliar estandar (231%), el edificio de oficinas (195%) y la nave industrial (185%).
De media, los costes han subido entre un 3,7% y un 4,4% anualmente, lo que confirma que los costes de construcción han crecido de manera sostenida a lo largo del tiempo y por encima de la inflación general.
Según el informe, esta evolución de los costes adquiere una relevancia especial cuando se compara con la actualización de los módulos de vivienda de protección oficial (VPO). Entre 2005 y 2025, el módulo de vivienda VIPO acumuló un incremento aproximado del 64%, mientras que el coste de construcción de un edificio plurifamiliar libre se incrementó alrededor del 123%.
La APCE considera que este nuevo contexto obliga al sector a seguir adaptando su manera de construir nuevas viviendas. La industrialización, al digitalización de procesos, la mejora de la planificación de obra, la contratación anticipada de determinadas partidas y la gestión más eficiente de la cadena de suministro resultan factores cada vez más relevantes para reducir incertezas, contener desviaciones y mejorar la productividad.
«Construir hoy es más complejo que hace unos años. Los materiales, la mano de obra, la energía, la logística y los requerimientos técnicos configuran una nueva realidad productiva. El reto del sector es adaptarse con más industrialización, más planificación y más eficiencia», señala Xavier Vilajoana, presidente de la APCE.
La evolución de los costes no responde únicamente al comportamiento de los materiales. La nota de coyuntura del Servicio de Estudies de la APCE también señala la incidencia de las exigencias técnicas aplicables a los edificios. La actuación progresiva del Código Técnico de Edificación ha elevado los estándares en materia de eficiencia energética, salubridad, seguridad y prestaciones de las instalaciones. Este proceso ha contribuido a mejorar la calidad y las prestaciones de los edificios, pero también ha incrementado la complejidad constructiva y ha añadido un componente estructural a los costes de producción.
En este sentido, el sector asume una realidad de mercado más exigente, en la que construir requiere más capacidad técnica, más coordinación entre agentes, más previsión en la compra de materiales y una gestión más precisa de los plazos y los riesgos.