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Ascer pide ayuda a la Generalitat valenciana por las trabas del Gobierno al azulejo

20.01.2021 08:49

En los últimos meses, en un goteo constante, están llegando malas noticias para el sector cerámico de la provincia en forma de nuevas normativas o iniciativas que están provocando que los costes en el sector se vayan a disparar, precisamente en un momento en el que está mostrando su fortaleza pese al contexto de crisis económica. Esto, unido al objetivo de transición energética que va a tener que afrontar para cumplir con los estándares europeos, hace que cunda la preocupación entre los empresarios por el peligro de perder competitividad ante sus competidores directos.

Sobre este y otros asuntos dialogaron ayer en el Palau de la Generalitat el jefe del Consell, Ximo Puig, y una representación de la patronal cerámica, Ascer, con su presidente, Vicente Nomdedeu, a la cabeza. En el punto de mira, decisiones de la Unión Europea y del Gobierno central que tienen una afección directa sobre los fabricantes de la provincia.

Una es la creación del Fondo Nacional de Sostenibilidad del Sistema Eléctrico (FNSSE) para el quinquenio 2021-25, que incrementará la factura eléctrica de la industria. Otra, la decisión de bajar el límite de exposición a la sílice cristalina, de 0,1 mg/m3 a 0,05, que anula las inversiones ya realizadas por las empresas para ajustar instalaciones. Y en relación con esta, la imposibilidad de acudir de nuevo a las empresas de trabajo temporal para cubrir bajas o los picos de actividad.

Transformación

Estas son medidas que dependen del Gobierno central, pero también desde la UE se están tomando decisiones con afección directa al sector, como el proceso de transformación energética y de reducción de emisiones que tiene que culminar en 2030, y que desde Ascer ya han advertido que implicará una transformación que afectará al rendimiento de las empresas

El jefe del Consell se mostró en sintonía con las reivindicaciones del sector a la finalización de la reunión y se confesó «preocupado, como ellos, por la evolución que está teniendo el mercado y algunas de las decisiones que está tomando la Unión Europea y también el Gobierno de España que pueden poner en peligro la competitividad de este sector».

«Es cierto que es necesario adaptarse a la transición energética, el sector es consciente; pero hay que hacerla sin hacer inviable el sector cerámico y sin que pierda una competitividad que ganen otros productores de otros mercados», indicó. La patronal ya ha advertido que la Unión Europea plantea plazos demasiado ajustados en este sentido.

Por ello, aseguró que van a exponer esta problemática «ante los ojos europeos», en alianza con la región italiana de Emilia-Romagna, otra potencia cerámica.