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El azulejo teme pagar más costes con la nueva ley de cambio climático

14.05.2021 09:22

El Congreso de los Diputados aprobó ayer una de las iniciativas estelares del Ministerio de Transición Ecológica, la ley de cambio climático, que tiene como principal objetivo la plena descarbonización de la economía en el año 2050. La patronal que agrupa a los fabricantes de cerámica, Ascer, presentó una serie de enmiendas antes de tener el visto bueno del parlamento, pero ninguna de ellas ha sido atendida, según indicaron desde la asociación. Más información en la página 32.

En el documento que detallaba sus objeciones, remitido en el mes de abril, Ascer indicó que la nueva norma «tiene implicaciones muy importantes en la actividad industrial y económica», especialmente en sectores como el azulejero, que consumen gas natural para producir sin que haya en la actualidad una vía alternativa para fabricar con los mismos costes.

La organización de empresarios ya advirtió de que la elaboración de la ley se ha hecho «de espaldas a los principales sectores de la economía, quienes se van a ver afectados de lleno por las implicaciones de adaptación de sus procesos productivos». Por esta razón, tanto Ascer como el resto de sectores que utilizan el gas natural para su actividad diaria plantearon crear un estatuto de consumidores de gas intensivos, que reconociera el esfuerzo que realizan estas industrias para aportar eficiencia al sistema.

Más cargas

Una de las principales preocupaciones de los fabricantes cerámicos del país, una actividad concentrada en el clúster de Castellón, tiene que ver con la posibilidad de que se adopten nuevas cargas económicas, que en realidad serían una duplicidad respecto a las que abonan en la actualidad, y que constituyen una merma para la competitividad respecto a los fabricantes presentes en otros países. Un aspecto que Ascer tiene en cuenta, ya que el 75% de su producción va destinada al mercado exterior.

Desde la patronal detallan que en estos momentos ya abonan unas cantidades cada vez más grandes por los derechos de emisión de CO2. Y apuntaron el pasado mes que, tal y como está redactada la propuesta de ley, «el sector también sería penalizado por tener la obligación de calcular la huella de carbono, con los costes adicionales que supondría sin que ello conlleve ningún beneficio medioambiental adicional». «De no realizar este cambio, la industria estaría sometida a los derechos de CO2 y, al tiempo, obligada a pagar una doble imposición».

A pesar del buen ritmo de producción y exportaciones, los márgenes de beneficios se han reducido a causa de los precios a abonar por las emisiones de CO2. Tan solo en este año han aumentado en un 50%, al pasar de 33,43 euros en enero a los 50 en este mes.

Planes de futuro

Ascer ha expuesto recientemente su participación en diferentes iniciativas encaminadas a la sustitución del gas por el hidrógeno verde. También hay proyectos en la provincia que trabajan en la sustitución de hornos de gas por eléctricos. Algo que sigue en fase de investigación y pendiente de lograr fondos europeos. Por eso, el sector solicita flexibilizar las medidas, al no poder hacerse estos cambios en unos plazos tan cortos.