MADRID. La que fue residencia de uno de los presidentes del Gobierno más conocidos de la historia de España se prepara para una nueva vida, esta vez reservada a compradores millonarios. La antigua casa de José Canalejas situada en el número 7 de la plaza de Santa Ana de Madrid, se transformará en los próximos meses en cinco viviendas de lujo con precios que parten de los tres millones de euros. La promotora hispanoargentina Berzeus impulsa la rehabilitación integral del inmueble, situado en pleno Barrio de las Letras, que durante su historia también acogió uno de los clubes privados más exclusivos de la capital.
El edificio fue residencia de José Canalejas, presidente del Consejo de Ministros entre 1910 y 1912, año en el que fue asesinado por un anarquista mientras contemplaba el escaparate de una librería de la Puerta del Sol. Décadas después, sus estancias albergaron el club Argo (Asociación Racional de Gastronomía y Ocio), un establecimiento reservado a socios e invitados que reunía salones de tertulia, biblioteca, bar y una terraza con vistas privilegiadas del centro de Madrid.
Ahora, la propiedad recuperará su vocación residencial, aunque adaptada al mercado inmobiliario de alta gama. Berzeus ha diseñado una promoción de únicamente cinco viviendas, una por planta, que comercializará la consultora Knight Frank. El inmueble contará con una piscina en la azotea comunitaria, mientras que el ático dispondrá a su vez con otra de uso privativo, además de una terraza con vistas sobre el casco histórico.
El edificio también está vinculado a una de las ampliaciones del palacio de los Duques de Santoña, uno de los grandes conjuntos señoriales del Madrid decimonónico, cuya ampliación estuvo relacionada con el inmueble, según sus promotores. Su fachada neoclásica de piedra de Colmenar esconde diversos elementos arquitectónicos y decorativos de principios del siglo XX que serán preservados durante las obras.
Entre ellos destacan los escalones originales de mármol blanco, las barandillas de hierro forjado, los vitrales, el pasamanos de nogal español y los zócalos cerámicos de Talavera. Una de sus piezas más singulares es un friso firmado en 1917 por José Ruiz de Luna, uno de los grandes representantes de la cerámica artística española.
El proyecto contempla cinco viviendas de hasta 215 metros cuadrados y dos dormitorios, con amplios espacios interiores y ventanales orientados hacia la plaza de Santa Ana de Madrid. La primera planta conservará sus techos de casi cinco metros de altura, uno de los principales elementos distintivos de la arquitectura original, y será la más cara, con un precio que rondará los 3,5 millones de euros.
El ático será una de las piezas más exclusivas del conjunto, aunque es ligeramente más barato: cuesta 3,4 millones. Dispondrá de unos 170 metros cuadrados interiores y una terraza privada de aproximadamente 50 metros cuadrados con piscina. Por encima, la cubierta comunitaria ofrecerá otra piscina, una zona de barbacoa y vistas panorámicas de 360 grados sobre los tejados de Madrid.
La reforma combinará molduras restauradas y carpinterías tradicionales con cocinas de diseño alemán, baños de mármol y sistemas de climatización mediante aerotermia. También se instalarán suelo radiante y refrescante, iluminación inteligente y cortinas domotizadas. La escalera histórica se mantendrá como uno de los elementos principales del inmueble, aunque convivirá con un ascensor de vidrio y una claraboya destinada a introducir luz natural en las zonas comunes.
Fuente: El Periódico