VALENCIA. La producción del Grupo Lladró ha quedado paralizada este martes como consecuencia del amplio seguimiento de la huelga convocada por la representación de las personas trabajadoras para exigir a la dirección el cumplimiento del convenio colectivo y la presentación de un plan de viabilidad que garantice el futuro de la empresa y del empleo. Los trabajadores denuncian que la compañía pretende hacer recaer sobre la plantilla el coste de una gestión empresarial que, tras diez años bajo el grupo inversor PHI y la salida de la familia Lladró del capital de la Ciudad de la Porcelona, no ha conseguido revertir la situación económica de la compañía.
Las plantillas de las mercantiles Lladró, Arte y Porcelanas y Diseños Artísticos e Industriales (Daisa) han iniciado un paro de dos horas, convocado conjuntamente por los sindicatos CSIF, UGT y CCOO, como muestra de rechazo al procedimiento de inaplicación de la parte económica del XXIII Convenio colectivo estatal del vidrio y la cerámica promovido por la empresa. La movilización responde al creciente malestar de una plantilla que, según denuncia UGT FICA-PV, »lleva años realizando importantes esfuerzos para favorecer la continuidad de la actividad, aceptando sacrificios y demostrando un firme compromiso con la empresa, sin que la dirección haya correspondido con una estrategia clara que aporte estabilidad y confianza».
Lladró cerró su último ejercicio fiscal reportando una facturación consolidada de 45,8 millones de euros. La histórica firma de porcelana valenciana logró estabilizar sus ventas y redujo sus pérdidas un 81,5%, impulsada por el buen desempeño de sus filiales y su red comercial en Asia.
“La plantilla ya ha hecho demasiados esfuerzos. Es el momento de que la dirección asuma su responsabilidad y deje de plantear como única solución recortar los derechos de la plantilla”, señalan desde UGT FICA PV. Este sindicato recuerda que las dificultades de la empresa no pueden «seguir trasladándose exclusivamente a las personas trabajadoras y considera que la dirección debe apostar por medidas que impulsen la competitividad, la inversión y el desarrollo del proyecto industrial, en lugar de incumplir los compromisos adquiridos en la negociación colectiva».
Además, UGT FICA PV exige a la dirección que aplique de forma inmediata los incrementos salariales previstos en el convenio colectivo y que traslade un mensaje de tranquilidad a la plantilla mediante la presentación de un plan de viabilidad serio, transparente y creíble. “Se ha demostrado que congelar salarios o intentar descolgarse del convenio no resuelve los problemas de la empresa. La solución pasa por una gestión responsable, una estrategia industrial de futuro y el respeto a los derechos de quienes han sostenido Lladró durante todos estos años”, concluye el sindicato.
La organización sindical representada en Lladró advierte de que las movilizaciones «continuarán mientras la empresa no retire sus pretensiones de incumplir el convenio colectivo» y no presente un proyecto de futuro «que garantice la continuidad de la actividad y el mantenimiento del empleo». Los siguientes días de huelga serán el 16 y 21 julio.