BARCELONA. El Museo de la Garrotxa de Olot acoge hasta el 9 de agosto la exposición Arrels i ales. Un viaje de los inicios a la actualidad, que repasa los cerca de 40 años de trayectoria del despacho de arquitectura RCR. Se trata de una muestra viva, comisariada por Jaume Prat, que «mutará» durante el tiempo que estará expuesta y que pretende explicar a través de las obras dibujadas por Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramon Vilalta el paso del tiempo y «el camino» vivido por los tres arquitectos.
Asimismo, también es un «agradecimiento» en la comarca que ha inspirado el despacho en cada una de las casas, edificios o infraestructuras que han diseñado. «Quizá lo cambie más es la expresión y la manera de adaptarse a lo largo del tiempo, pero los valores permanecen», explica Pigem.
Aspecto de la exposición del despacho de arquitectura RCR, de los arquitectos Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramon Vilalta, ganador del Pritzker en 2017, un repaso de su trayectoria denominada ‘RCR Arquitectes. Raíces y alas. Un viaje de los inicios a la actualidad’. EFE/David Borrat / David Borrat / EFE
«Nosotros siempre decimos que viviríamos en todas las casas que hemos hecho, en el momento que las hemos diseñado». No es un lema, pero sí una convicción de Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramon Vilalta, los tres responsables del despacho de arquitectura RCR de Olot, que ahora muestran en casa «todo un legado», exhibiendo las diferentes obras que han ido haciendo en todo el mundo y que les hicieron merecedores en el 2017 del premio Pritzker.
»Esto sólo es parte del camino que hemos ido haciendo. Somos tres personas diferentes que tenemos en común que queremos entender el paisaje y todo lo que le rodea», explica Vilalta. De hecho, para los tres arquitectos, la exposición no deja de ser un «agradecimiento» en el territorio y en la comarca de la Garrotxa que les «ha marcado tanto» en cada una de las obras que han levantado.
La muestra permite ver los inicios de RCR «cuando sólo eran tres entusiastas» y traza una línea en la que se ve «la evolución de la sociedad y del paso del tiempo». En este sentido, Pigem resalta el hecho de que cambia »la forma de expresarte, pero los valores fijados permanecen».
La exposición se inicia en la Sala Oberta 2, con las primeras obras del estudio en Olot, donde exploran su decisión de trabajar desde la ciudad y su relación con el paisaje, desde casas hasta intervenciones transformadoras de los primeros 20 años, como las casas Margarida, Mirador y Horizonte, una de las más icónicas. También destacan el estadio de atletismo Tossols-Basil, el pabellón del Baño y el Parque de Piedra Tosca de la capital garrochina, en el que es una muestra de intervenciones de proximidad en el paisaje del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa.
El recorrido continúa con la exposición permanente del Museo, en el tercer piso, que contextualiza la evolución cultural y artística de Olot, desde la Escuela de Arte y la industria local hasta la corriente artística de protesta de los años setenta, mostrando cómo RCR se integra en este tejido cultural.
La muestra lleva a la actualidad a la Sala Oberta 1 que ilustra la percepción más novedosa de la arquitectura de RCR. Una obra post-Pritzker del estudio y los proyectos más recientes, como el Muraba Veil, un rascacielos en Dubai, un conjunto de torres de viviendas en Tirana (Albania), la ampliación del Museo Soulages de Rodés y la ampliación de la estación de Sants, que construye uno de los accesos principales a Barcelona.
El comisario de la muestra y también arquitecto, Jaume Prat, señala la importancia que tiene el hecho de que los tres responsables de la firma siguen estando «donde estaban el primer día», pese a «el inevitable paso orgánico del tiempo». Asimismo, Prat destaca la «creatividad compartida» que ha sido una de las claves para definir el proyecto de RCR, del que fue un estudio de tres profesionales entusiastas hace casi 40 años a un «referente mundial» de arquitectura con más de 40 trabajadores de todas partes.