CASTELLÓ. La cocina es una de las estancias fundamentales de los hogares actuales y en este espacio la cerámica se presenta como material idóneo gracias a sus características y atributos que garantizan una fácil limpieza, resistencia a los cambios de temperatura y aportan seguridad a partir de su naturaleza ignífuga y a que no emite humos tóxicos.
Compuesta por elementos tan naturales como la tierra y el agua, la cerámica española incorpora además un ingrediente único: el respeto. Un respeto que se traduce en sostenibilidad, innovación y cuidado del entorno y de quienes forman parte de la industria. Gracias a estas cualidades, la cerámica permite crear cocinas elegantes, funcionales y responsables, espacios donde cada detalle refleja estilo, seguridad y conciencia ambiental.
A continuación, los especialistas de Tile of Spain presentan una serie de recomendaciones para incluir la cerámica en las cocinas.
Desde Tile of Spain proponen usar piezas cerámicas de gran formato, tanto en suelos como en paredes, o incluso en las superficies de trabajo como encimeras en inspiración madera de diferentes tonos, de más cálidos a más beige. Estas superficies pueden combinarse con tonalidades claras y lisas lo que contribuye a crear un acabado original y, al mismo tiempo, un ambiente acogedor.
La cocina necesita materiales que respondan tanto a la exigencia del uso continuo como al deseo de un entorno cuidado y elegante. Las superficies cerámicas de inspiración marmoleada se presentan como una solución ideal, capaz de trasladar la sofisticación atemporal del mármol a un espacio donde la practicidad es esencial.
Sus tonalidades equilibradas, desde blancos luminosos hasta grises suaves o beiges empolvados aportan amplitud visual y una sensación de orden y limpieza.
La cocina encuentra en las superficies cerámicas de inspiración vintage una forma de expresar carácter y autenticidad. Sus gráficos evocan el encanto de lo antiguo adaptado a lo contemporáneo, aportando un toque distintivo sin resultar excesivo y creando un ambiente con personalidad, equilibrando nostalgia y funcionalidad.
Las superficies cerámicas de acabados brillantes en colores que van más allá de los neutros llenan la cocina de energía y luminosidad. Estos reflejos, además, dan una sensación de amplitud del espacio y aportan dinamismo, creando ambientes vibrantes y modernos, donde la funcionalidad se combina con el estilo.
Las superficies cerámicas en negros, grises y plateados dotan a la cocina de un aire futurista y sofisticado. La combinación de estos tonos aporta profundidad y dinamismo y convierte el espacio en moderno, elegante y atemporal.