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Derechos de emisión para la cerámica: «Agotaremos todas las vías posibles para lograr una revisión»

La patronal azulejera Ascer y la Generalitat esperan que haya un cambio de criterio en verano

Hace 1 hora

CASTELLÓ. El clúster cerámico provincial recibe con decepción la propuesta de la Comisión Europea de reducir las asignaciones gratuitas para poder emitir CO2 para los diferentes sectores industriales de los Veintisiete. Una medida que va ligada al controvertido mercado de emisiones, y que en el caso de la cerámica no puede incentivar la adopción de tecnologías descarbonizadas, porque estas todavía no están lo suficientemente maduras.

Con este argumento, la industria azulejera de España e Italia ha desarrollado una campaña desde diciembre para tratar de que se tengan en cuenta los problemas de este sector. Unas peticiones que no han sido atendidas, por lo que el golpe será, para la cerámica española, de más de 100 millones de euros anuales, que se suman a unos 10 millones anuales más para los esmaltes. Pese a ello, algunas valoraciones recuerdan que hay una última esperanza, en el mes de julio, con el anunciado debate sobre la reforma del mecanismo de emisiones.

El presidente de la patronal Ascer, Ismael García Peris, expone que existe «una elevada preocupación en términos de competitividad, actividad industrial y empleo», pero valora a la vez «que la Comisión Europea haya reconocido la necesidad de modificar determinados aspectos metodológicos del sistema. El trabajo desarrollado en los últimos meses por el sector de la mano de distintas instituciones ha sido clave para situar esta cuestión en el debate comunitario». Por eso afirma que desde la entidad que agrupa a los fabricantes «seguiremos trabajando y agotando todas las vías posibles para que esa revisión se traduzca en un marco regulatorio que tenga en cuenta la realidad tecnológica del sector y garantice una transición industrial justa y viable».

Este asunto también ha formado parte de las reflexiones del presidente de Pamesa, Fernando Roig, en la presentación de resultados de su compañía. Cree que Bruselas no comprende la realidad de las fábricas de cerámica. «No sé si no nos han visitado, o no nos han escuchado tanto a España como a Italia». Remarcó que el «gobierno italiano está haciendo más presión que el español», y afirmó que hay una «franca desventaja respecto a otros países como pueden ser China, India y demás, que no tienen estos derechos de CO2 gravados, cuando el cambio climático va para todos igual, y dejamos de ser competitivos».

Críticas a la falta de peso político

Roig valoró que es «un palo gordo para la cerámica española e italiana, y no sé si no tenemos bastante fuerza política, o no se nos hace caso porque somos dos los países europeos que estamos fabricando cerámica».

La Generalitat Valenciana se alió, junto a la región italiana de Emilia-Romagna, en un manifiesto firmado en Bruselas para advertir de la situación del azulejo europeo. Por parte de la Conselleria de Industria, muestran «esperanzas de que la revisión se apruebe finalmente en el mes de julio. Estamos convencidos de que la Comisión tendrá en cuenta las especificidades del sector cerámico europeo, como se nos ha transmitido en las reuniones que hemos mantenido en Bruselas».

Las peticiones de las entidades empresariales y de los gobiernos regionales también tuvieron eco por parte de representantes de diferentes tendencias políticas en el Parlamento Europeo. Sandra Gómez es diputada socialista en esta cámara, y espera que haya novedades positivas dentro del periodo en el que los estados pueden mostrar sus posiciones. «Desde nuestro partido seguimos apoyando al sector, y estamos alineados con estas reivindicaciones», afirmó. Gómez defiende que debe crearse «una regulación específica para la cerámica, porque su problema es específico».

Una vez desvelados los valores de referencia propuestos por la Comisión Europea, empieza un periodo de consulta pública de cuatro semanas, en el que tanto a nivel público como los propios estados miembros pueden hacer sus aportaciones. Será el Comité del Cambio Climático el que asigne los derechos de emisión gratuitos a la industria.

La última esperanza en julio

Más allá de eso, la revisión del mercado de emisiones de julio «busca garantizar que el sistema siga siendo adecuado para el futuro y siga apoyando a la industria europea en su transición hacia la descarbonización», expone la Comisión.

Desde Ascer consideran que una regulación específica para el azulejo permitiría «avanzar en su transición energética de forma justa, con parámetros ajustados a la realidad tecnológica del sector y en plazos razonables».