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BARCELONA. Molins cerró los nueve primeros meses de 2026 con unas ventas de 1.241 millones de euros, un 65% más que en el mismo periodo del año anterior. El ebitda ajustado alcanzó los 391 millones, un 63% más, con la contribución de las adquisiciones y de sus sociedades participadas, especialmente en México. La compañía atribuye el aumento de la facturación a su política de precios y a la incorporación de nuevos negocios, que compensaron el impacto desfavorable de los tipos de cambio, principalmente en Argentina.
En términos comparables, las ventas crecieron un 13% y el ebitda ajustado, un 14%. Este cálculo mantiene constantes los tipos de cambio y el perímetro de negocios incluidos en las cuentas, y excluye los efectos de la hiperinflación en Argentina y Turquía.
El resultado bruto de explotación o ebitda se situó en 280 millones de euros, un 92% más que entre enero y septiembre de 2025. En términos comparables, el incremento fue del 15%.
El margen ebitda aumentó 3,2 puntos porcentuales, hasta el 22,6%. Según Molins, esta evolución respondió a la gestión de precios y a las medidas de eficiencia operativa, en un contexto de encarecimiento de la energía, los combustibles y los fletes.
Por su parte, el ebitda ajustado incorpora también la contribución de las sociedades contabilizadas por el método de la participación. Su crecimiento estuvo apoyado por la evolución del negocio operativo y por los resultados de las empresas conjuntas, especialmente las de México. El beneficio por acción aumentó un 23%, hasta los 2,61 euros.
Por regiones, las ventas crecieron en Europa con la aportación de las adquisiciones y la política comercial. En Sudamérica, los tipos de cambio tuvieron un efecto desfavorable sobre las cuentas, mientras que en África el grupo operó en un entorno de elevada competencia. La compañía también destacó la contribución de sus negocios conjuntos en México y Colombia.
El flujo de caja libre alcanzó los 165 millones de euros durante los nueve primeros meses del año. Esta cifra incluye 55 millones correspondientes a dividendos recibidos de sociedades participadas.
La deuda financiera neta se situó en 1.364 millones de euros al cierre de septiembre. Molins vincula la generación de caja con su capacidad para reducir el endeudamiento y continuar con su estrategia de crecimiento. Según la compañía, su financiación está diversificada y presenta un perfil de vencimientos a largo plazo.
La integración de Secil, adquirida a finales de marzo, continúa según el calendario previsto por Molins. La operación amplía la presencia del grupo en Europa y Latinoamérica. Durante el tercer trimestre, la compañía también completó en Argentina la compra de Protex, dedicada a la fabricación y comercialización de productos químicos para la construcción.
Ya en octubre, fuera del periodo al que corresponden estos resultados, Molins inauguró una planta de productos para paisaje urbano en Oklahoma, su primer centro productivo en Estados Unidos.