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"La construcción tiene que tirar de la economía en estos difíciles momentos"

Entrevista a Francisco Portalés, director general de Grupo Ibricks

 

"La construcción tiene que tirar de la economía en estos difíciles momentos" -

J. C.
02/06/2020

Diplomado en Ciencias Empresariales, Francisco Portalés (Catarroja, Valencia, 1974), es el director general de Grupo Ibricks, la primera central de compras y servicios dirigida a almacenes de construcción. Fundada en mayo de 2009, la empresa celebra este mes su 11º aniversario inmersa en una época de cambios.

La situación económica que atraviesa el país derivada de la crisis sanitaria mundial, ha hecho a la central apelar a su filosofía de empresa manifiesta desde sus inicios y caracterizada por una ejemplar ética profesional. Portalés muestra su lado más humano, haciendo balance de los años que lleva al frente de la compañía, y analiza como están viviendo la crisis del Covid.

Nos remontamos al año 2009, en plena crisis del sector de la construcción. Nace Grupo Ibricks. Un momento difícil para los almacenes, ¿por qué creyeron que era ahí la oportunidad? ¿fue ese el motivo para definir su modelo de negocio?

El proyecto era necesario, se podía dar porque había una necesidad en el mercado dentro de la crisis que había. Fue tan fuerte que generó cierta inquietud a los almacenes. La necesidad de agrupación que hoy en día hay en todo el mundo, que tiende a un mundo globalizado en el que nos tenemos que agrupar y tomar medidas comunes, comenzó por las empresas en ese sentido. Vimos dentro de la crisis una necesidad de agrupación como tema positivo y después había pocos grupos realmente, poca cobertura en el mercado para poder asumir el servicio.

Nos encontramos con un inconveniente, que fue el bajo volumen, creían que una central de compras no podía aportarlos un beneficio demasiado grande para ellos. Por ello, apostamos por la agrupación que creímos que había, por crear una central de compras diferente y por una marca de proximidad porque vimos que había muchos negocios, y ahí EEUU es un ejemplo de proximidad que funciona y donde la marca se ha hecho fuerte a nivel local. Entonces apostamos por ello, era algo diferente lo cual nos abría más el mercado y confiamos en que ahí había una necesidad de agrupación.

Optamos por facilitar la agrupación porque creíamos que tenían que ver lo importante que era agruparse, y ver la rentabilidad que se les daba, y en eso el tiempo nos ha dado la razón, en el sentido que el número de bajas que tenemos no supera el 1% desde que comenzamos. Por tanto, nuestros asociados se dan cuenta del nivel de servicio que hemos conseguido dar desde el principio y fue una de las metas, almacén que fidelizábamos nunca se tenía que bajar el nivel de servicio. Un básico que nos marcamos y que a día de hoy continuamos dando.

A lo largo de estos años, han podido ser críticos y analizar cada cambio, mejoría o decepción que hayan vivido. ¿Harían algo diferente si pudieran comenzar de nuevo?

No soy de arrepentirme de las cosas porque de todo se aprende. Realmente soy muy de hacer, aunque fallemos. Mejor hacer que no hacer. Cuando nos hemos equivocado en alguna cosa, hemos aprendido rápido y cambiado. Siempre hablo del resultado que nos ha dado el mercado, no hemos tenido muchos errores, y por tanto no hemos tenido que rectificar demasiado el rumbo. La forma de trabajar es planificación, implementación y análisis, somos conservadores. El hándicap que hemos tenido siempre, y es el caballo de batalla de cualquier empresa, ha sido la gente, más que el mercado o las empresas.

La empresa ha pasado por diferentes etapas, de crecimiento, expansión… ¿en cual se encuentran ahora? ¿creen que han conseguido la cima profesional?
Mi idea es lograr la felicidad en el trabajo, y de esa forma atraeríamos al talento bueno. Si la empresa tiene esa serie de condicionantes, la gente buena querrá trabajar en una empresa así. Ese es mi razonamiento filosófico. ¿Si hemos tocado la cima? Yo creo que no, vamos bien, tenemos parámetros que dicen que todavía podemos crecer. Grupo Ibricks es una empresa que se presta a hacer proyectos nuevos, a crecer. A nivel nacional los parámetros indican que tenemos un punto más de crecimiento.

No veo el horizonte que veía hace unos años que era más amplio para poder crecer, pero los datos muestran que, si en un par de años la situación económica se mantiene, podrían ser años buenos para Ibricks. Por ejemplo, el último año ha sido el mejor de la historia de Ibricks, y si la situación acompaña, podríamos conseguir que los próximos fueran los mejores años de Ibricks en todos los sentidos. Todo en general tendría un porcentaje de mejora.

En estos 11 años, ¿cuál ha sido el mayor desafío al cual se ha enfrentado la empresa?
Siempre he luchado para que la gente entienda un modelo de empresa diferente. Que, aunque parezca una tontería, siendo mejor para las personas, a la gente le cuesta más de entender. Ese ha sido el desafío más grande que he tenido. Y es mi reto desde el principio y sigue siéndolo porque todavía no lo hemos conseguido. Se han mejorado muchas cosas, pero se tiene que interiorizar más. A nivel económico, el reto que más costó fue poner en marcha la empresa. Los dos primeros años fueron muy críticos, hubo varios momentos en los que la empresa estuvo a punto de desaparecer. Fue el desafío más difícil, conseguir financiación y encontrar medidas que aportaran la liquidez necesaria.

Yo vengo de una familia humilde, y el momento más complicado fue pedirles a mis padres que la opción más viable que tenía era ir a un banco e hipotecar la casa donde habíamos vivido toda la vida. Es una cosa que les tengo que agradecer y se lo sigo agradeciendo intentando ayudarles en un bienestar y equilibrio familiar porque se jugaron lo que tenían por una cosa que podía funcionar o no, y se jugó el patrimonio familiar. Antes había hipotecado mi piso, la empresa ya generaba, no lo suficiente para llegar a un punto de inflexión, pero ya teníamos 40 clientes que hacían un volumen, una actividad. Había ciertos síntomas que denotaban que el riesgo estaba controlado. Hay cosas que no puedes contar porque transmitirías miedos por eso me las tengo que quedar o sino hundirías a tu equipo. Hay cosas que necesitas tener tu solo, no contarlas y sacarlas adelante. Y este es un ejemplo.

En algunas ocasiones han dado a conocer que la filosofía de su empresa ha jugado un papel fundamental. A día de hoy, ¿qué es lo que le hace sentir orgulloso de su empresa?

La satisfacción que me demuestran el mercado y el sector a nivel profesional. Recibimos bastantes rapports de clientes en los cuales la satisfacción es alta. Y a nivel personal, la gratitud que recibo de trabajadores y ver como han crecido profesionalmente en la empre- sa. Lo que quiero y lucho es para que la gente sea feliz en la empresa. Si, por ejemplo, ante una situación como esta del covid, no aprendemos que lo importante de la vida es estar bien, entonces no estamos aprendiendo nada. Si no aprendemos, la vida nos enseña normalmente y al final nos pone en nuestro lugar. La buena suerte y la mala suerte son muy relativas. Los golpes de suerte aparecen cuando alguien trabaja, se esfuerza y se forma mucho. La suerte considero que puede aparecer en momentos muy puntuales de la vida. Pero al final, el resultado, depende del esfuerzo y la forma de ser de cada persona.

El éxito más grande siempre es el valor personal que puedas aportar a las personas. Si las personas en la empresa están bien, la empresa irá bien. Lo que me hace sentir orgulloso es que la gente se ría, esté bien, tenga un buen ambiente laboral, ese es el éxito. Si acierto con eso, el resto es la consecuencia.

En ese sentido, el generar valor de empresa, es una de las cualidades más importantes para los directivos de hoy en día. ¿Qué es lo que hace para inspirar a su equipo con el ejemplo?
El valor más grande que tiene una empresa son las personas. A mi el fútbol me ha ayudado mucho a crear valores como la competitividad, la disciplina y el esfuerzo, y de todos los entrenadores aprendí algo. Lo que pretendo es intentar generar algo tan bonito que el trabajador se pueda sentir cómodo, donde todo se entienda y tenga un sentido. Nadie puede trabajar sin saber lo que hace o sin encontrarle un sentido. En la vida, siempre que hacemos algo porque lo hacen los demás es un error que se ve a medio plazo. Es importante generar el ambiente necesario para que la gente se encuentre cómoda y pueda entender bien como se trabaja y los valores de empresa. En base a eso, los valores no están para ponerlos en una web, están para seguirlos.

El valor a nivel económico siempre lo quito. Lo veo como la consecuencia. Si el equipo esta bien, entiende la filosofía y está contento, las emociones se transmitirán y por tanto la productividad aumentara y al cliente le llegarán mejores sensaciones. Todo ello tendrá como consecuencia que los tándems económicos aumenten.

En la actualidad, se definen como diferentes a su competencia en varios aspectos ¿cuál es el elemento que les aporta ese valor diferencial? ¿Cuál es la mejor ventaja que tiene la empresa, y por qué no es fácil de igualar por otras centrales de compra?

La transparencia. Ibricks aplica a todos los asociados el mismo criterio, lo que se negocia con un proveedor se le aplica al almacén al 100%. Es uno de los parámetros que nos llego al éxito desde el minuto 1. En ningún momento nos planteamos estrategias, teorías, penalizaciones o sanciones…preferimos ir a cualquier sitio tranquilos y yo creo que la diferencia más grande es la transparencia a nivel valor. Detrás de la transparencia hay honestidad, verdad, humanidad…hay una serie de cosas que son muy bonitas y que en este momento no las veo en la competencia. A nivel proyecto, la diferencia son los mercados locales, el que confían en una marca local. Cuando tu eres muy diferente puedes ver una ventaja donde otros no lo ven. Cuando estas en un mundo donde no es lo que más abunda cuesta un poco más, pero cuando lo consigues la satisfacción es muy alta.

Por tanto, ¿cuáles son las principales fortalezas que tienen como empresa?

La principal fortaleza posiblemente son las personas, Grupo Ibricks es lo que es por el equipo que tenemos. Somos diferentes porque hay gente en el equipo de Ibricks que traba- ja muy bien y eso te marca una diferencia, un trato humano y unos valores diferenciales. El otro punto fuerte fue generar un proyecto muy adaptado al sector de la construcción en España. Adaptamos la central a este tipo de cliente. El hecho de tener una marca local, de hacer un traje a medida, de tener un servicio personalizado, de tener un respeto en las zonas de influencia, así como de tener un respeto hacia al almacén y al empresario, todo esto han generado el éxito, y esta es la fortaleza más grande. Siempre nos hemos adaptado a las necesidades de los clientes. Siempre hemos seguido por el camino que decidimos y ese ha sido el éxito.

Hablemos de la situación actual, ¿cómo están viviendo esta crisis? ¿mantienen las previsiones para 2020 en cuanto proyectos e inversiones?
Intentamos ser positivos para todo. Vivo el presente, he tomado medidas lo más ligeras posibles para que la gente tenga un bienestar alto. Continuamos con los proyectos que empezamos y confiamos en ellos, porque creemos que esta situación va a pasar. Hace dos meses inauguramos nuestro centro logístico, Ibricks Center, en Onda (Castellón). Confiamos 100% en este proyecto.

Es un valor añadido que tienen todos los clientes de Ibricks, tanto proveedores como asociados. Creo que puede ser un punto logístico muy importan- te y muy interesante para todos, y tenemos que ser muy optimistas en ese sentido. Con unas medidas adecuadas podremos convivir durante este tiempo y eso dará una estabili- dad. Si podemos vivir, la actividad económica volverá. Es cierto que si continua un poco más, es posible que se produzca una crisis a todos los niveles, de mercado y de valor.

Creo que vamos a poder vivir, con ciertas medidas de seguridad, y por tanto la economía se reactivará, y eso quitará muchas incertezas, y en esos dos parámetros creo que la recuperación podrá ir más deprisa de lo que parece. En un mes no nos recuperaremos, sobretodo por el indicador del mercado laboral. Por la coyuntura del mercado laboral español, si que puede ser un poco más lento de recuperar, porque cuesta mucho de generar empleo.

¿Cuál cree que serán las consecuencias en el sector de la construcción? ¿Augura una recuperación rápida o costará salir de la crisis?

Va todo unido, pero tenemos una experiencia muy cerca, la crisis del 2007. El sector de la construcción tiene que ser positivo, porque la Unión Europea ya está poniendo medidas para la reactivación, porque es un sector que puede tirar de esta crisis. La crisis del 2007 fue una crisis de construcción pura. En este sentido creo que la construcción no debería ser uno de los sectores más afectados. Le afectará seguro, porque es una crisis que esta gene- rando unos indicadores de crisis muy altos en muy poco tiempo, pero si pensamos en que esto tiene que retomarse, yo creo que uno de los sectores más importantes es la construc- ción.

¿Cómo visualiza a Grupo Ibricks en los próximos cinco años?

Un escenario de 5 años hoy en día es muy complicado porque todo cambia muy deprisa, y ahora con la situación del Covid-19 más. ¿Qué me gustaría? Ser una central muy especiali- zada en el sector de almacenes de materiales de construcción en España, y estamos en el camino correcto. Y, por otra parte, abordar mercados internacionales. Si lo hacemos nos gustaría hacerlo bien, no solo figurar y cumplir expediente. Llegado el momento habría que valorarlo.

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