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Adiós a una histórica fábrica cerámica de Castellón: así será su transformación

Las empresas pueden presentar sus ofertas hasta el 13 de noviembre para demoler la antigua azulejera y acondicionar los 18.175 metros cuadrados de la parcela

28.10.2026 08:00

L’ALCORA. La antigua fábrica de Azulejos Sanchis de l’Alcora está más cerca de ser derribada, un paso previo para avanzar en el proyecto de la futura residencia de mayores. El Ayuntamiento ha licitado las obras por 1.090.108,22 euros, IVA incluido, y las empresas interesadas pueden presentar sus ofertas hasta el 13 de noviembre.

Los trabajos incluyen la demolición de las instalaciones industriales, la retirada del fibrocemento con amianto y la limpieza y adecuación del terreno. Según el proyecto técnico, el plazo previsto de ejecución es de cuatro meses, una vez comiencen las obras. La intervención afecta a un conjunto industrial ubicado entre las calles Reverendo Paús y Cervantes y el Camí Borja, que presenta un avanzado estado de deterioro tras años de abandono.

$!Vista aérea de la zona de la antigua fábrica Sanchis de l’Alcora. / Javier Nomdedeu

El proyecto contempla derribar las naves industriales y el antiguo edificio de oficinas, aunque preservará dos elementos representativos de la historia de Azulejos Sanchis: la chimenea y la puerta original de acceso a la fábrica. La chimenea será acondicionada y contará con un sistema de iluminación, mientras que la entrada histórica se reforzará para garantizar su estabilidad.

La actuación también permitirá habilitar provisionalmente una zona de aparcamiento junto al espacio ocupado por las antiguas oficinas. Además, se ejecutará un nuevo cerramiento perimetral, se repararán los pavimentos deteriorados y se acondicionarán espacios accesibles para los vecinos. El objetivo es recuperar parte del recinto para el uso ciudadano mientras se completa la tramitación necesaria para construir la residencia.

Otro de los trabajos más importantes será la retirada de las cubiertas de fibrocemento con amianto, que deberá ejecutarse mediante procedimientos específicos de seguridad y gestión de residuos. El documento técnico advierte del deterioro de las instalaciones, con placas rotas, humedades, desprendimientos y acumulación de escombros y vegetación.

$!Una imagen del estado del interior de la fábrica Sanchis. / Javier Nomdedeu

1,2 millones reservados para el derribo

El Ayuntamiento reservó 1,2 millones de euros para esta actuación en una modificación de crédito de 3,4 millones aprobada en abril. Entonces, el alcalde, Samuel Falomir, señaló que la previsión era ejecutar los trabajos antes de acabar el año. Ahora, el derribo queda pendiente de la adjudicación del contrato, cuyo proyecto establece un plazo de ejecución de cuatro meses.

La parcela ocupa 18.175 metros cuadrados, de los que aproximadamente 13.916 corresponden a superficie construida. Alrededor de 8.000 metros cuadrados se destinarían a la futura residencia de mayores, mientras que el resto, más de 10.000 metros cuadrados, se reservaría para equipamientos y servicios públicos que todavía están por definir.

El derribo supondrá también la desaparición de buena parte de un complejo industrial vinculado durante décadas a la historia cerámica del municipio. Azulejos Sanchis cesó definitivamente su producción el 13 de mayo de 2004, después de casi un siglo de actividad, según recoge la memoria histórica incorporada al proyecto.

El derribo permitirá despejar los terrenos donde se proyecta la futura residencia, pero para construirla todavía deben completarse los trámites urbanísticos. El pleno de l’Alcora aprobó en junio la caducidad del antiguo PAI de Las Fábricas, un paso previo para modificar el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) y destinar la parcela a uso dotacional. El proceso contempla el informe de la Conselleria y la posterior aprobación de la modificación urbanística.

La nueva residencia busca ampliar las plazas disponibles para personas mayores en l’Alcora. El centro que funciona actualmente es privado y tiene lista de espera. El objetivo del Ayuntamiento es que la futura instalación pueda contar con plazas concertadas con la Conselleria, dando respuesta a una demanda asistencial del municipio.