CASTELLÓ. Los meses de diciembre y enero suelen ser flojos para la industria cerámica de Castellón, debido a la paralización de envíos y proyectos con motivo de las fiestas navideñas. Pese a ello, el principal sector industrial de la provincia experimenta una mejoría en el arranque de 2026.
Los datos del índice de producción industrial muestran que las fábricas azulejeras mejoraron un 6,5% en enero respecto al mismo periodo del año anterior, tal y como recoge el Institut Valencià d’Estadística. Un dato positivo que se conoce en un momento de elevada incertidumbre sobre el sector, ante el estallido de la guerra en Oriente Medio.
Un conflicto que afecta a varios de los principales clientes de exportación, como Estados Unidos o Israel, además de Arabia Saudí o Emiratos Árabes Unidos. Una afección en las ventas que se suma a los costes energéticos, ante el encarecimiento de los precios del gas natural, que en apenas unos días ha aumentado su cotización un 60%, ya que una de las zonas afectadas por el conflicto es el Estrecho de Ormuz.
Según indicó la patronal azulejera, Ascer, este punto «canaliza en torno al 20% del tráfico de petróleo y del gas mundial, por lo que cualquier interrupción prolongada puede tener un impacto directo en los precios internacionales de la energía que ya de por sí son muy volátiles». Todo ello tiene impacto en las cuentas de resultados, y pueden suponer un descalabro en el sector que, antes de esta nueva crisis, comenzaba el año con buen pie.
Las cifras de producción industrial muestran que la cerámica es uno de los sectores de la Comunitat Valenciana con mejor comportamiento en enero. El conjunto autonómico descendió un 5,3%, con fuertes caídas del 37% en cuero y calzado o del 15% en la madera.
La producción cerámica cerró el año 2025 con un incremento del 2,7%, lo que supuso la fabricación de 427 millones de metros cuadrados.