Desconectar
Industria

Primeras movilizaciones de trabajadores por la huelga de la cerámica de Castellón

Las protestas están previstas para hoy y para el viernes

28.02.2024 09:20

Los trabajadores del azulejo se han empezado a movilizar esta mañana en la primera jornada de huelga convocada por los sindicatos, prevista para la jornada de hoy y para la del viernes. La negociación del convenio colectivo, respecto a la cual no se ha alcanzado un acuerdo con la patronal, está en el centro de la polémica.

«Queremos un convenio con mejoras salariales y sociolaborales, que paralice de una vez por todas la perdida de poder adquisitivo de los trabajadores y trabajadoras del sector», indican desde CCOO.

· Quizás te interese: UGT cifra en un 80% el seguimiento de la huelga en la cerámica de Castellón

Último intento

Hay que recordar que este martes, después de varios meses sin novedades, la mesa de negociación del convenio colectivo de la cerámica volvió a reunirse, con el objetivo de llegar a un pacto in extremis que evitara la huelga convocada para el miércoles 28 de febrero y el viernes 1 de marzo. Una reunión que fue anunciada por el presidente de la patronal Ascer, Vicente Nomdedeu, en la feria Cevisama mientras los sindicatos se manifestaban a las puertas del recinto ferial de València.

A pesar de volver a la senda del diálogo, la negociación se volvió a romper. Uno de los dos sindicatos, UGT, se levantó al considerar que la oferta de Ascer no se acercaba a las pretensiones de la parte laboral. Desde la organización que agrupa a los empresarios el azulejo tan solo valoraron: «Sigue el bloqueo».

El responsable de Industria de UGT en Castellón, Antonio Durán, indica que las propuestas de Ascer «suponían unas mejoras muy pequeñas». Según detalló, hubo un primer ofrecimiento para que los sueldos del 2023 aumentaran de manera retroactiva en un 2,6%. «Solo una décima más de lo que proponían antes». Finalmente, se planteó una subida del 2,8% con una reducción de ocho horas anuales de las 1.776 establecidas en este momento, o bien un 3,1% sin reducción de horas.

Para Durán, «es muy poco, porque solo se quería llegar a un pacto para el 2023, y para solo un año tendrían que haber ofrecido mejoras más sustanciales», como «que los incrementos salariales se desvincularan de las tablas». Algo que ocurre desde el 2016 y que supone que la mejora de sueldos solo se aplique en la nómina base y en algunos conceptos, mientras que otros permanecerían congelados, según mencionó Durán.

El responsable de Hábitat en CCOO de Castellón, Jordi Riera, detalló que el planteamiento de la patronal «era referido solo para el 2023, y seguir en aras de un acuerdo en el 2024-2025», pero expuso que desde UGT «se han levantado porque no era lo que pedían y querían tres años y en los términos del AENC», el modelo base de negociación colectiva, que establece una subida del 4% para el 2023, del 3% en el 2024 y de otro 3% en el 2025.

Para Riera «creíamos conveniente agotar todas las vías de negociación para ver si había alguna posibilidad de solución del conflicto y seguiremos en esta línea», para añadir que, «en ningún caso estaba sobre la mesa la desconvocatoria de la huelga». Una medida que cree «necesaria para recuperar la mesa de negociación y, mientras tanto, dar el callo en las calles para tener incrementos salariales acorde a las necesidades de los trabajadores».

Por su parte, Antonio Durán mencionó que «seguiremos trabajando por un buen convenio», de la mano de CCOO, para concluir que «alguien tenía que levantarse de la mesa» tras conocer la postura de Ascer.

Último intento

Hay que recordar que este martes, después de varios meses sin novedades, la mesa de negociación del convenio colectivo de la cerámica volvió a reunirse, con el objetivo de llegar a un pacto in extremis que evitara la huelga convocada para el miércoles 28 de febrero y el viernes 1 de marzo. Una reunión que fue anunciada por el presidente de la patronal Ascer, Vicente Nomdedeu, en la feria Cevisama mientras los sindicatos se manifestaban a las puertas del recinto ferial de València.

A pesar de volver a la senda del diálogo, la negociación se volvió a romper. Uno de los dos sindicatos, UGT, se levantó al considerar que la oferta de Ascer no se acercaba a las pretensiones de la parte laboral. Desde la organización que agrupa a los empresarios el azulejo tan solo valoraron: «Sigue el bloqueo».

El responsable de Industria de UGT en Castellón, Antonio Durán, indica que las propuestas de Ascer «suponían unas mejoras muy pequeñas». Según detalló, hubo un primer ofrecimiento para que los sueldos del 2023 aumentaran de manera retroactiva en un 2,6%. «Solo una décima más de lo que proponían antes». Finalmente, se planteó una subida del 2,8% con una reducción de ocho horas anuales de las 1.776 establecidas en este momento, o bien un 3,1% sin reducción de horas.

Para Durán, «es muy poco, porque solo se quería llegar a un pacto para el 2023, y para solo un año tendrían que haber ofrecido mejoras más sustanciales», como «que los incrementos salariales se desvincularan de las tablas». Algo que ocurre desde el 2016 y que supone que la mejora de sueldos solo se aplique en la nómina base y en algunos conceptos, mientras que otros permanecerían congelados, según mencionó Durán.

El responsable de Hábitat en CCOO de Castellón, Jordi Riera, detalló que el planteamiento de la patronal «era referido solo para el 2023, y seguir en aras de un acuerdo en el 2024-2025», pero expuso que desde UGT «se han levantado porque no era lo que pedían y querían tres años y en los términos del AENC», el modelo base de negociación colectiva, que establece una subida del 4% para el 2023, del 3% en el 2024 y de otro 3% en el 2025.

Para Riera «creíamos conveniente agotar todas las vías de negociación para ver si había alguna posibilidad de solución del conflicto y seguiremos en esta línea», para añadir que, «en ningún caso estaba sobre la mesa la desconvocatoria de la huelga». Una medida que cree «necesaria para recuperar la mesa de negociación y, mientras tanto, dar el callo en las calles para tener incrementos salariales acorde a las necesidades de los trabajadores».

Por su parte, Antonio Durán mencionó que «seguiremos trabajando por un buen convenio», de la mano de CCOO, para concluir que «alguien tenía que levantarse de la mesa» tras conocer la postura de Ascer.