VALENCIA. «La accesibilidad ya no puede entenderse como una adaptación añadida al final de un proyecto, sino como un criterio esencial de calidad arquitectónica y diseño responsable». Esta ha sido una de las principales conclusiones de la tercera edición de FuturEMAC el foro impulsado por EMAC Grupo, referente en perfilería técnica y decorativa y especialista en accesibilidad y seguridad universal, que este año ha centrado el debate en el nuevo escenario que plantea la entrada en vigor de la Ley Europea de Accesibilidad (EAA).
Bajo el título Accesibilidad real: entre la norma y la experiencia, el encuentro, celebrado el 27 de mayo en Hub Sabadell de Valencia, reunió a arquitectos, representantes de la industria, especialistas en accesibilidad y representantes del ámbito social e institucional para reflexionar sobre cómo trasladar la normativa a soluciones reales que mejoren la autonomía y la experiencia de las personas.Durante la apertura, la CEO de EMAC Grupo, Emi Boix, enfatizó que la accesibilidad ya no puede entenderse únicamente como una cuestión normativa. «Entre cumplir sobre el papel y conseguir espacios verdaderamente accesibles todavía existe una distancia que solo podemos reducir escuchando, colaborando y trabajando juntos», afirmó.
Boix recordó además que EMAC ya abordó esta conversación en la primera edición de FuturEMAC, pero que la entrada en vigor de la nueva legislación europea marca «un antes y un después» para todo el sector de la construcción y obliga a repensar la forma en la que se diseñan y ejecutan los espacios.
La jornada en Valencia contó con la participación de Mª Carmen Fernández, arquitecta técnica de Accesibilidad Universal e Innovación en Fundación Once y Asepau; Juan López-Tarruella, doctor arquitecto en C+G Técnica; José Vicente Llopis, director comercial zona sur Valencia en Porcelanosa; Ángel Cobo, arquitecto especialista en accesibilidad y responsable de Prescripción de EMAC; y Alba García Falagán, campeona del mundo y medallista paralímpica, además de embajadora de accesibilidad universal de Emac Grupo. El encuentro fue conducido por Luis Motes, CEO de Doyou Media.
Durante el coloquio, los expertos coincidieron en que la nueva normativa europea supone «una oportunidad para elevar la calidad del sector y avanzar hacia una construcción más inclusiva, funcional y preparada para responder a la diversidad real de la sociedad».«La normativa no debe ser un freno para hacer grandes proyectos, al contrario: debe permitir desarrollar proyectos de mayor calidad», aseguró Ángel Cobo, arquitecto especialista en accesibilidad y responsable de Prescripción de EMAC. Defendió la necesidad de que fabricantes, técnicos y proyectistas trabajen coordinadamente para que la accesibilidad llegue realmente al usuario final, «diseñar para el usuario final significa pensar en toda la sociedad, integrando la diversidad humana en su totalidad», señaló.
El representante de EMAC subrayó que diseñar desde el origen con criterios de accesibilidad debe asumirse «como una responsabilidad profesional al mismo nivel que la seguridad, la higiene o la estabilidad estructural, integrándose desde las primeras fases del proyecto y no como adaptación posterior».
Cobo también advirtió de la necesidad de actualizar el Código Técnico de la Edificación en materia de accesibilidad, recordando que apenas ha evolucionado en casi veinte años. «La nueva Ley Europea de Accesibilidad permitirá mejorar y unificar criterios en Europa, pero la normativa española necesita adaptarse cuanto antes a la realidad actual», agregó.
Los participantes en el certamen en Valencia detallaron que la discapacidad no está en la persona: está en los entornos que no supimos diseñar para todos. Cambiarlo es una responsabilidad colectiva, y también una oportunidad real. Mª Carmen Fernández, arquitecta técnica de Accesibilidad Universal e Innovación en Fundación Once, recalcó que la EAA «armoniza los criterios de accesibilidad digital y física» y obliga a replantear la forma de diseñar edificios, servicios y espacios públicos. «La accesibilidad no pretende complicar los proyectos, sino normalizar lo que debería contemplarse desde el inicio», explicó.
Fernández relató que muchas veces los proyectos siguen diseñándose primero sin accesibilidad para después intentar adaptarlos, generando soluciones incompletas o poco funcionales. «La verdadera barrera no es la arquitectura, sino la falta de voluntad para transformarla», comunicó. La experta en accesibilidad también señaló que la accesibilidad sigue percibiéndose en muchos casos como un «extra» y no como una obligación real. En este sentido, valoró que la falta de accesibilidad no se atenderá de forma decidida hasta que tenga consecuencias sancionadoras y económicas. «Existen normativas y regulaciones para cuestiones como la seguridad, el ruido o la convivencia ciudadana, y cuesta entender por qué no ocurre lo mismo con el cumplimiento de la accesibilidad», finalizó en su speech.
Por su parte, la campeona del mundo y medallista paralímpica, Alba García Falagán, aportó la visión más humana, al estimar que la accesibilidad impacta directamente en la autonomía y la seguridad de las personas en su día a día. «La verdadera accesibilidad es entrar en un espacio y no tener que pedir ayuda. Cuando todo fluye con naturalidad, no solo ganas autonomía: ganas tranquilidad, seguridad y libertad», apostilló.
En la misma línea, el arquitecto Juan López-Tarruella defendió que accesibilidad y diseño no son conceptos opuestos: «Cuando la accesibilidad se integra desde el origen, la arquitectura se vuelve más clara, más coherente y humana». El especialista argumentó que una accesibilidad bien resuelta no debería percibirse como algo excepcional, sino como parte natural de un espacio bien diseñado.
Desde el ámbito industrial, José Vicente Llopis, director comercial de la zona sur de Valencia en Porcelanosa, puso el foco en la importancia del detalle constructivo. «La accesibilidad se gana o se pierde en el detalle: en una transición bien resuelta, en la continuidad de un pavimento o en cómo interactúan los materiales con las personas en su uso diario», resumió.