CASTELLÓ. Los proyectos previstos en las localidades castellonenses de Xodos, Argelita y Aín han sido los ganadores de la novena edición del Concurso Cerámico de Regeneración Urbana, el CRU IX, impulsado por la Diputación de Castellón para transformar espacios públicos mediante el uso de la cerámica. Las tres propuestas premiadas permitirán ejecutar nuevas intervenciones urbanas en estos municipios de la provincia, con la cerámica como material principal y con criterios de calidad arquitectónica, accesibilidad, utilidad y sostenibilidad.
El Premio CRU General ha recaído en Xodos con el proyecto ‘Coser y cantar’, una propuesta firmada por Enric Mas Sánchez y Javier Manén Fernández, de Abarrotes. Esta categoría reconoce una intervención seleccionada entre los espacios presentados por los ayuntamientos de la provincia.
El Premio CRU 5M, reservado a municipios de menos de 5.000 habitantes, ha sido para Argelita por la propuesta ‘La bassa de dalt’, obra de José Sanfèlix Ferrero, Enric Espí Bardisca, Guillem Morant i Sanz y Óscar Marzà Trilles.
El tercer galardón, el Premio CRU Plaza, ha distinguido el proyecto ‘Eras... y serás plaza’, planteado en Aín por Guillem García Manzana, Daniel Sánchez Sarrió y Pau Ricós Sillero. Esta modalidad premia específicamente las propuestas orientadas a regenerar una plaza mediante soluciones cerámicas.
Cada una de las tres categorías está dotada con 337.500 euros, una cantidad destinada a los honorarios de redacción del proyecto, los estudios de seguridad y salud, la dirección y coordinación de obra y la licitación de las actuaciones que se ejecutarán.
La gala de entrega de premios se celebró en San Vicente de Piedrahíta, en el municipio de Cortes de Arenoso, un enclave que ya fue distinguido en una edición anterior del certamen y donde se ha ejecutado el proyecto ‘La Calle y la Casa’, de Bonafide Taller. La Diputación eligió este escenario para mostrar el efecto de las intervenciones ya materializadas a través del CRU.
La presidenta de la Diputación, Marta Barrachina, defendió que el certamen se ha consolidado como una herramienta para mejorar calles y plazas de los municipios castellonenses a partir de la cerámica. Según la dirigente provincial, las obras ya ejecutadas y los proyectos en desarrollo refuerzan el papel del concurso como motor de transformación del espacio público y como escaparate para un sector estratégico en la provincia.
La novena edición del CRU ha contado con la participación de 43 municipios y ha recibido 38 propuestas para 13 espacios. El jurado, presidido este año por Maribel Requena, ha valorado la calidad arquitectónica de las intervenciones, su adecuación al entorno, la accesibilidad, la sostenibilidad y el protagonismo de la cerámica en el diseño urbano.
Además de los tres premios principales, el certamen ha incluido menciones entre el resto de proyectos finalistas y la entrega de los reconocimientos del CRU[E], la modalidad dirigida a estudiantes. En esta categoría, los participantes trabajaron sobre un espacio previamente seleccionado en Sant Jordi.
El primer premio del CRU[E] ha sido para ‘Una rosa para Sant Jordi’, de Ollivia de Burgh, mientras que el segundo ha recaído en ‘Mirar desde la plaza’, firmado por José Morell, Marco Kess Dijkstra y José Luis Cañas. Ambos trabajos destacan por integrar la cerámica en propuestas de mejora del espacio público con criterios de sostenibilidad, accesibilidad y funcionalidad.