CASTELLÓ. Venux, firma especialista en superficies de piedra sinterizada, ha participado recientemente en KBIS 2026, la feria internacional de cocinas y baños celebrada en Orlando (Estados Unidos).
Su participación se materializó a través del estand W650 Gridlight Lab, un espacio diseñado por José Manuel Ferrero (Estudi{H}ac), concebido «como un escenario donde orden, luz y encuentro se combinaron para mostrar el potencial técnico y estético de las superficies Venux aplicadas en entornos reales».
Durante los tres días de feria, el estand «se convirtió en un punto de encuentro para arquitectos, interioristas, distribuidores y prescriptores internacionales, que pudieron conocer de primera mano las superficies de la firma aplicadas a encimeras, frentes verticales, panelados y soluciones integrales para proyectos de alto rendimiento», indican desde Venux.
La propuesta se articuló en torno a una gran estructura modular de cuadrículas, estantes y nichos que organizaban el espacio «como una biblioteca de superficies». Este sistema «permitió una lectura clara y comparativa de la colección Venux, facilitando la comprensión de acabados, texturas y posibilidades de aplicación en cocina y baño».
La arquitectura expositiva, reconocible desde la distancia, convirtió «el material en protagonista y reforzó una identidad visual coherente y contemporánea». El estand se configuró también como un espacio de reunión profesional. Mesas de trabajo, encimeras a distintas alturas y áreas de conversación «facilitaron el diálogo con arquitectos, interioristas, distribuidores y prescriptores, transformando el espacio en un punto de encuentro activo para el desarrollo de proyectos».
Durante la feria estadounidense, Venux presentó sus nuevas superficies Dolce Ceppo y Taj Mahal, que «despertaron un notable interés por su estética natural, su versatilidad y sus prestaciones técnicas orientadas a proyectos de alto rendimiento en cocinas y baños».
Una composición lumínica recorría el estand, «guiando el tránsito y conectando las distintas áreas. Esta línea de luz, integrada en la arquitectura, actuó como metáfora del inicio de un proyecto y como herramienta técnica para activar las superficies, resaltando relieves, texturas y matices cromáticos». De este modo, «la iluminación contribuyó a generar profundidad y dinamismo, reforzando la experiencia sensorial del visitante».