CASTELLÓ. El Consejo de Ministros ha aprobado las medidas adoptadas para hacer frente al efecto económico de la guerra en Oriente Medio. Unas actuaciones que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha cuantificado en unos 5.000 millones de euros. En Castellón se podrán beneficiar de manera general los consumidores de energía, gracias a la rebaja de impuestos, y de forma más específica el sector primario, con descuentos adicionales en el precio del gasóleo.
En cambio, la cerámica se queda fuera de estas actuaciones, a pesar de que en los últimos días se habían mantenido diferentes encuentros para transmitir de manera directa sus necesidades. Hace una semana, el secretario general de la agrupación de fabricantes (Ascer), Alberto Echavarría, participó en una reunión encabezada por los ministros de Economía y de Industria, Carlos Cuerpo y Jordi Hereu.
Según estiman desde Ascer, «la primera valoración es negativa ya que no se han anunciado medidas específicas para los sectores gasintensivos», si bien están a la espera de un «análisis en profundidad del texto que se publicará en el BOE». Los motivos de esta decepción tienen que ver en primer lugar con las modificaciones tributarias. «La rebaja del IVA del gas no supone un beneficio real para las empresas, ya que no es un coste, sino una mejora puntual de tesorería». Las compañías pagan el impuesto, pero luego obtienen una devolución, por lo que no supone una rebaja directa en sus costes.
En cambio, apuntan un detalle positivo, al «incorporar una mayor flexibilidad en la contratación de los suministros energéticos, una medida que ya se puso en marcha en la crisis de Ucrania y que en el sector se utilizó para regular el caudal contratado debido a los ajustes en la producción».
Las medidas del Ejecutivo han tenido en cuenta a la industria electrointensiva, pero no a los grandes consumidores de gas. Para los electrointensivos se contempla la bonificación de peajes eléctricos. «Esta medida puede tener un impacto positivo para un número limitado de empresas del sector (alrededor de una veintena) que están consideradas como electrointensivas», mencionan en Ascer.
La patronal azulejera había reclamado para hacer frente a este nuevo episodio de inestabilidad global «fondos suficientes, armonización entre estados miembros de la Unión Europea y celeridad». El coste del gas se sitúa en 60 euros por megavatio hora, el doble de lo que se cotizaba antes de los ataques a Irán. Las primeras consecuencias son el apagado de hornos y el adelanto de paradas técnicas en las empresas cerámicas de Castellón, ante el fuerte incremento de los costes energéticos, además del aumento de precios y las dificultades para el transporte de mercancías.
Desde la asociación que agrupa a las industrias consumidoras de gas, GasIndustrial, todavía no disponen de una valoración. Van a esperar a tener información concreta del alcance de las medidas para poder valorarlas adecuadamente, señalaron fuentes de esta entidad.