CASTELLÓN. La industria de Castellón, con la cerámica como principal referente, muestra su queja por los cambios regulatorios de las administraciones, tanto central como europea, en asuntos como el dinero que deben percibir por las plantas de cogeneración o la propuesta de Bruselas de reducir en un 34% las emisiones gratuitas de CO2. Todo esto afecta a las cuentas de resultados y a la competitividad frente a la feroz competencia internacional.
GasIndustrial, asociación que representa a la industria consumidora de gas, y que cuenta entre sus integrantes a azulejeras, ha anunciado la presentación de alegaciones contra las propuestas de cambios normativos en materia de distribución, transporte y regasificación para el periodo 2027-2032. La entidad expone que esta variación llega en un momento de descenso de la actividad industrial, y avisa de que este cambio «impacta directamente en la factura energética de los consumidores industriales en un momento crítico para la industria».
Uno de los asuntos que más destacan es el coste por el uso de las instalaciones. Se propone una subida del 13,7% dentro de estos costes regulados, que acaban repercutiendo en el consumidor final. En cambio, GasIndustrial menciona que el sistema gasista es «maduro y con menores necesidades de inversión y activos progresivamente amortizados». El consumidor industrial «requiere que la evolución de los costes guarde una relación proporcionada con la madurez de las infraestructuras, la utilización efectiva del sistema y el contexto de demanda», asevera.