BENICÀSSIM. Sacmi Ibérica ha celebrado la quinta edición de su Olimpiada con un récord de participación. Cerca de un centenar de personas se dieron cita el sábado, 24 de octubre, en el polideportivo Mas de Frares de Benicàssim, escenario habitual de una iniciativa que se ha consolidado como una de las actividades más destacadas del calendario interno de la compañía. La jornada reunió a trabajadores de Sacmi Ibérica, profesionales de sus empresas contratistas habituales y representantes de Sacmi Italia, en un encuentro marcado por el deporte, la convivencia y el compañerismo.
La edición de este año ha sido la más participativa de las cinco celebradas hasta la fecha, confirmando el creciente interés por una propuesta que busca estrechar las relaciones personales y profesionales más allá del entorno laboral. Además, por tercer año consecutivo, un equipo llegado desde Italia se sumó a las actividades organizadas en Benicàssim.
La programación comenzó a las 8.30 horas con un desayuno de bienvenida y el reparto de las camisetas oficiales de los diferentes equipos. A continuación arrancaron las competiciones deportivas, con partidos y pruebas de fútbol sala, pádel, tenis, frontón y atletismo. A media mañana, los participantes hicieron una pausa para disfrutar del tradicional almuerzo.
Uno de los momentos más esperados llegó a mediodía, cuando una paella multitudinaria reunió a todos los asistentes. La jornada continuó por la tarde con actividades de carácter más recreativo, entre ellas guiñote, minigolf, ping-pong, petanca y vóley.
Una de las particularidades de esta iniciativa es que no se proclaman campeones ni se establece una clasificación final. Desde su primera edición, la organización ha apostado por mantener un espíritu no competitivo, en el que la participación, la convivencia y las relaciones entre compañeros prevalecen sobre los resultados deportivos.
«Esta Olimpiada resume cómo entendemos la empresa: personas que se conocen, se ayudan y disfrutan trabajando juntas», explicó David Gálvez, CEO de Sacmi Ibérica. El directivo destacó también la evolución de la convocatoria: «Que en la quinta edición nos hayamos acercado al centenar, y que los compañeros de Italia hayan venido a jugar con nosotros, demuestra que esto ya no es un evento, sino parte de nuestra cultura».
La presencia de trabajadores de Sacmi Italia, cuya sede central se encuentra en Imola, se ha convertido en uno de los elementos característicos de la Olimpiada. La compañía considera que estos encuentros permiten fortalecer la relación entre los equipos españoles e italianos, especialmente entre profesionales que colaboran habitualmente a distancia.
En esta ocasión, la delegación italiana llegó a Benicàssim un día antes para participar en una programación complementaria. El viernes realizó una excursión senderista hasta el Bartolo, en el Desierto de las Palmas, y visitó las Bodegas Carmelitano, uno de los establecimientos emblemáticos del municipio. La actividad permitió combinar deporte, naturaleza y gastronomía local antes de la jornada del sábado.
Por su parte, Pedro Ortega, responsable de Marketing y Eventos de Sacmi Ibérica y miembro del comité organizador, subrayó la consolidación de la iniciativa dentro de la empresa. «La Olimpiada nació con una idea sencilla: sacar el compañerismo de la oficina. Cinco ediciones después, es la fecha que todo el mundo marca en el calendario en cuanto abrimos las inscripciones. Rozar el centenar de asistentes nos obliga ya a pensar en cómo crecer en la sexta», señaló.