ALMASSORA. El colectivo Trashformaciones, con el apoyo del Ayuntamiento de Almassora y la empresa Reciclajes Blas Montoya, próximamente la escultura El óxido nunca duerme. La imponente instalación artística, de 10,5 metros de altura, ha sido elaborada en su totalidad con material reciclado, procedente del tejido industrial de la localidad de Almassora.
La escultura ha sido donada por el colectivo artístico castellonense al Ayuntamiento de Almassora como homenaje al empresario Blas Montoya Gómez, fallecido en febrero de 2024. Una figura de gran relevancia en el desarrollo del sector del reciclaje, con una larga trayectoria al frente de una empresa familiar caracterizada por su servicio al vasto tejido industrial de la provincia de Castellón, y que en este 2026 cumplirá 100 años de historia.
El colectivo Trashformaciones está especializado en la realización de instalaciones artísticas con material reciclado y acumula una trayectoria de más de 20 años con obra instalada y reconocimientos a nivel nacional e internacional, como en los certámenes de escultura urbana de la Comunidad de Madrid y Braga (Portugal).
La escultura juega con la unión de la memoria, la luz y el tiempo, siguiendo con una propuesta artística que explora los ciclos de la materia. La pieza tiene 10,5 metros de altura, 3 metros de diámetro y un peso total de más de 13 toneladas.
El acto de inauguración, que estaba previsto para este lunes, ha sido pospuesto a una fecha por determinar como muestra de condolencia ante el accidente ferroviario de Córdoba.
La ubicación de la escultura es la siguiente: