MADRID. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha publicado su informe (consultar) sobre la propuesta de orden del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD) para la revisión de los parámetros retributivos del periodo 2026-2031. El regulador confirma falta de justificación en cambios relevantes y detecta errores de cálculo, en línea con las alegaciones presentadas por las industrias cogeneradoras.
Acogen ya manifestó el pasado mes de noviembre, tras conocer la propuesta del Ministerio, que esta incluía un recorte inesperado de más de 250 millones de euros anuales “claramente lesivo” y “equivalente a una sentencia de muerte del sector cogenerador en el medio plazo”.
“El informe de la CNMC da la razón a los cogeneradores: identifica errores con impacto económico y cuestiona los recortes de CO₂ con efectos muy graves para la cogeneración industrial”, señala ACOGEN.
El punto más grave de la propuesta del Gobierno afecta al reconocimiento de los costes de CO₂ en la retribución regulada de la cogeneración. Acogen ya advirtió que el recorte planteado por el MITERD era injusto, económicamente inviable y contrario al marco regulatorio vigente, con un impacto directo superior a 250 millones de euros anuales.
La CNMC señala que la propuesta “reduce de forma significativa” el parámetro VCO₂, con una disminución media del 25% en sectores con riesgo de fuga de carbono y del 38% en sectores sin riesgo de fuga, y subraya que la memoria de impacto de la norma “no hace referencia alguna a este hecho”. Además, advierte que la propuesta iguala el valor final de VCO₂ para todas las instalaciones tipo, eliminando la diferenciación entre sectores “fuga” y “no fuga” introducida en el año 2020 y mantenida desde entonces.
Por ello, la CNMC aconseja al Ministerio “explicar justificadamente las hipótesis” que subyacen tanto en la reducción de emisiones como en la asimilación entre sectores.
Acogen considera «este punto determinante y advierte que, si el Ministerio mantiene el recorte, la asociación acudirá al Tribunal Supremo y recomendará a las empresas afectadas que valoren acciones individuales, abriendo un escenario de alta conflictividad jurídica».
En relación con el valor de ajuste por desviación del precio de mercado y los coeficientes de apuntamiento, la CNMC indica que los cálculos no coinciden con el resultado esperado, con valores de ajuste y retribución a la inversión distintos a los previstos y con efectos asimétricos entre tecnologías. Por ello, el regulador recomienda recalcular el valor de ajuste para los años 2023-2025 para todas las tecnologías, teniendo en cuenta la afectación del apuntamiento en los límites superior e inferior.
Acogen había advertido en sus alegaciones que el Ministerio «había detraído erróneamente unos 75 millones de euros a los cogeneradores y sumado otras cantidades no determinadas a otras tecnologías por una aplicación incorrecta del método de cálculo vigente», extremo que ahora queda respaldado por el informe de la CNMC.
La orden de revisión retributiva 2026-2031 debe publicarse en el BOE antes del 28 de febrero. Acogen «espera que en las próximas semanas el MITERD corrija los errores detectados por la CNMC y evite un nuevo deterioro del tejido industrial cogenerador, precisamente en el año en el que las industrias preparan el nuevo ciclo de inversión con las subastas de cogeneración por más de 1.300 millones de euros».
La patronal emplaza al Gobierno a generar confianza industrial e inversora en España y cumplir el compromiso de celebrar las subastas de 1.200 MW de cogeneración en el primer semestre de 2026, tal y como declaró públicamente el director general de Política Energética y Minas del MITERD el pasado mes de octubre: “La voluntad y el compromiso que tenemos en el ministerio es poder celebrar las primeras subastas pronto, el año que viene. En todo caso siempre en el primer semestre”.
Acogen alerta del «grave deterioro de la cogeneración industrial en España, provocado por la inseguridad regulatoria y los retrasos acumulados. La cogeneración, tecnología clave para industrias que representan aproximadamente el 20% del PIB industrial (alimentación, papel, cerámica, química, entre otras) y sostienen más de 200.000 empleos, ha reducido su generación a la mitad en cinco años, pasando del 12% de la electricidad nacional al 6% actual, una caída estructural equivalente al 30% de la generación nuclear de España».
Más de 250 instalaciones han parado en este tiempo (1.800 MW), con graves impactos en la competitividad industrial, la eficiencia energética y en la seguridad de suministro nacional, ya que las cogeneraciones producen energía firme y síncrona distribuida por todo el país, imprescindible para una red eléctrica equilibrada.