CASTELLÓ. Medio siglo de historia y un punto de partida para una nueva etapa. Los Alfa de Oro, considerados los premios de referencia a la innovación dentro de la industria cerámica española, han celebrado este jueves en Castelló una edición especialmente simbólica. La número 50 ha supuesto también el estreno de un nuevo formato, ya desvinculado de Cevisama, con el objetivo de abrir los reconocimientos al conjunto del clúster y estrechar todavía más su relación con la provincia que concentra el grueso de la producción azulejera española.
La Cámara de Comercio de Castellón ha acogido una gala que ha unido presente, pasado y futuro del sector. La Sociedad Española de Cerámica y Vidrio (SECV), entidad que concede los galardones, ha aprovechado la efeméride para reconocer las innovaciones seleccionadas este año, pero también para mirar a las cinco décadas de trayectoria de unos premios que han acompañado algunas de las principales transformaciones tecnológicas de la industria.
Los tres Alfa de Oro de 2026 han recaído en ATC Colores, Equipe Cerámicas y Vernís, con desarrollos que inciden en tres de los grandes retos actuales de la cerámica: las nuevas prestaciones del producto, la reducción de las emisiones del proceso industrial y la economía circular.
El primer Alfa de Oro ha distinguido a Equipe Cerámicas por su apuesta pionera por el horno eléctrico como una de las vías para avanzar en la descarbonización de la fabricación cerámica. La reducción de las emisiones ligadas a los procesos térmicos es uno de los principales desafíos tecnológicos que afronta actualmente el clúster, tradicionalmente intensivo en consumo de gas natural.
El segundo reconocimiento ha sido para Vernís, premiada por Upcycling, una iniciativa que permite aplicar una nueva capa de esmalte sobre piezas cerámicas ya fabricadas. El desarrollo abre la puerta a recuperar stocks de producto, darles una segunda oportunidad comercial y, además, incorporar nuevas prestaciones, entre ellas propiedades antideslizantes.
ATC Colores (perteneciente a Vidres) ha logrado otro de los reconocimientos por el desarrollo de una solución que permite obtener superficies de altas prestaciones mediante una capa cerámica transparente con propiedades antideslizantes. Una innovación orientada a incrementar las funcionalidades del producto sin alterar las posibilidades estéticas de las superficies.
La gala no se ha limitado, sin embargo, a distinguir las innovaciones de esta edición. El 50º aniversario ha servido también para recordar el papel que los Alfa de Oro han desempeñado como escaparate de la evolución tecnológica del sector y para reconocer a entidades colaboradoras, instituciones y compañías que han formado parte de su historia. Firmas punteras como Vidres, Torrecid, Vernís, Kerajet, Natucer y Porcelanosa. También han sido reconocidas diversas instituciones públicas y centros de formación y tecnológicos, como Feria Valencia/Cevisama, la Diputación Provincial de Castellón, la Cámara de Comercio de Castellón, los ayuntamientos de Castelló y Onda, el CSIC, ATC, ITC, la Universitat Jaume I de Castelló y la revista Técnica Cerámica.
La innovación ha centrado buena parte de las intervenciones institucionales. La presidenta de la Cámara de Comercio de Castellón, María Dolores Guillamón, ha felicitado a la SECV por una decisión que vincula definitivamente los premios con «un territorio que siente la cerámica y es un referente internacional».
También la alcaldesa de Onda, Carmina Ballester, ha puesto el foco en la capacidad de adaptación del tejido industrial castellonense y en una trayectoria que demuestra que las empresas del sector han sabido «invertir e innovar» durante décadas.
Por su parte, el diputado provincial de Promoción Cerámica, Vicente Pallarés, ha reivindicado el componente humano que existe detrás de cada avance tecnológico. «Detrás de cada una de ellas hubo una persona que decidió intentarlo, que no se conformó con lo que ya existía», ha señalado en referencia a las ideas que han acabado convirtiéndose en innovaciones premiadas.
La delegada del Consell en Castellón, Susana Fabregat, ha resaltado el conocimiento acumulado en el clúster como uno de los factores que han convertido a la industria provincial en una de las más competitivas a escala internacional, mientras que la alcaldesa de Castelló, Begoña Carrasco, ha incidido en la voluntad municipal de continuar promocionando el empleo de la cerámica en los proyectos y obras emblemáticas de la ciudad.
El presidente de la Sociedad Española de Cerámica y Vidrio, Miguel Galindo, ha sintetizado la evolución que reflejan los galardones durante sus cinco décadas de existencia. La cerámica, ha destacado, se ha transformado en «un sector altamente tecnificado» y los Alfa de Oro «han sido testigos de ese camino».
La edición de este jueves representa precisamente un cambio de escenario acorde con esa evolución. Durante décadas, la entrega estuvo vinculada a Cevisama y Feria Valencia. Ahora, los premios emprenden un recorrido independiente y sitúan su sede en Castellón, reforzando su conexión directa con el ecosistema industrial, tecnológico y científico del clúster.