CASTELLÓ. La propuesta de Cifre Cerámica en la última edición de Cersaie ha sido reconocida con el iF Design Award 2026, uno de los galardones internacionales más prestigiosos del diseño. Bajo el concepto Kumo, Shaping the Space, el proyecto convirtió su estand expositivo en Bolonia en «una experiencia serena, inmersiva y coherente, inspirada en el minimalismo japonés».
La firma ha logrado este reconocimiento gracias a una puesta en escena que va más allá de la mera exhibición de producto. Kumo planteó una arquitectura efímera capaz de trasladar «al visitante a un entorno de calma dentro de una feria tan competitiva como Cersaie, a través de un recorrido que va desde la escala arquitectónica hasta el detalle más expresivo».
El proyecto expositivo en Cersaie 2025 se articuló sobre una estrategia dual. Por un lado, Cifre Cerámica mostró su visión más global, estructural y técnica, con soluciones de gran formato y vocación arquitectónica. Por otro, Brick&More exploró la dimensión más sensorial y creativa del material mediante el color, la textura y los pequeños formatos. Ambas áreas «formaron parte de un mismo universo conceptual y visual, pensado para ofrecer al visitante una lectura completa de la marca».
Uno de los rasgos más destacados del estand fue su «capacidad para construir una atmósfera coherente a través de los materiales y la luz. La madera, las celosías, los tejidos ligeros, la vegetación de inspiración oriental y los acabados artesanales reforzaron esa idea de ligereza y movimiento asociada a la nube, significado de la palabra japonesa Kumo». El resultado fue «un espacio concebido para la contemplación, el diálogo profesional y una experiencia de visita más pausada».
La propuesta de Cifre Cerámica en Cersaie también incorporó un planteamiento claro de sostenibilidad y bienestar. El diseño partía de un sistema modular y reutilizable, pensado para alargar la vida útil de sus componentes y reducir residuos tras la feria. Además, priorizaba materiales naturales y de bajo impacto, al tiempo que buscaba reducir el estrés sensorial del entorno ferial mediante un espacio entendido como un auténtico oasis de calma.
Otro de los aspectos valorados por el jurado fue la coherencia global del proyecto. La narrativa de Kumo no se limitaba al estand, sino que «formaba parte de una estrategia de comunicación más amplia, desarrollada también en canales digitales antes del certamen». De este modo, la propuesta reforzaba la identidad de marca en todos sus puntos de contacto y convierte la arquitectura expositiva en una herramienta de comunicación integral.
Otorgado desde 1954, el iF Design Award distingue la excelencia, la innovación y la capacidad de transformar ideas en experiencias con valor real. Para Cifre Cerámica, este premio supone «un respaldo internacional a una manera de entender el diseño expositivo no solo como escaparate comercial, sino como una extensión de la marca y de su visión del espacio».
Desde Cifre Cerámica destacan que este reconocimiento refleja «el talento y el trabajo de todo el equipo», subrayando así el carácter colectivo de un proyecto que ha sabido unir estrategia, diseño, experiencia de usuario y sensibilidad material en una propuesta diferencial.